PESTE PORCINA
La peste porcina se expande por la provincia de Lérida
Por Gloria Villoria Prieto
1 min
Sociedad26-06-2001
La Generalitat de Cataluña, el Gobierno español y la Unión Europea tomaron medidas preventivas inmediatas para evitar el desarrollo y la expansión de la enfermedad, pero la peste porcina clásica afecta ya a siete granjas de Lérida. La última granja infectada se encuentra en Urgell.
Sin embargo, en palabras del ministro de Agricultura, Arias Cañete, la aparición de nuevos focos de la enfermedad es normal. Además, el ministro ha añadido que, mientras no concluya el periodo de incubación de la misma, no se podrá determinar con exactitud su alcance. El ministro Cañete ha apelado estos días a la responsabilidad de todos los ganaderos y ha censurado repetidamente las "conductas irresponsables" de aquellos que, para obtener mayores beneficios económicos, han importado ilegalmente cerdos de otros países del Centro de Europa. Tras varios días de investigaciones, se empiezan a confirmar las sospechas de que este nuevo brote de peste porcina clásica en España tiene su origen en Rumania. Desde este país del Este europeo diversas explotaciones porcinas leridanas habrían importado cerdos a bajo precio, lo que les reportaría mayores ganancias a la hora de su venta. Arias Cañete ha señalado que "el peso de la ley tiene que caer ejemplarmente" sobre esos ganaderos que han infringido las leyes para su propio beneficio, incurriendo en conductas profundamente irresponsables y atentando contra la salud pública. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación ha adelantado que los implicados en el escándalo de la peste porcina clásica podrían recibir multas de hasta 200 millones de pesetas. Por otra parte, la Generalitat y el fiscal que está investigando el brote de peste porcina en Lérida han centrado en los últimos días su atención en la empresa llamada Piensos Yak. En una de sus explotaciones, situada en la localidad de Golmés, la mortalidad de los cerdos es mayor de lo normal y además, se han encontrado cinco cerdos enterrados en una fosa séptica. Estos hechos pocos usuales, han llevado a sospechar que la empresa está tratando de ocultar un foco de peste porcina en una de sus instalaciones.