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Cine

La ley del cine ya es un hecho

Por Carmen Rosa FernándezTiempo de lectura1 min
Espectáculos28-06-2001

La ley del cine que tantos quebraderos de cabeza a provocado a directores, productores y políticos, es ya un hecho tras su aprobación en el Congreso. Con 192 votos a favor, 109 en contra y dos abstenciones, la Ley de Fomento y Promoción de la Cinematografía y el Sector Audiovisual fue aprobada con un texto muy similar al que pasó anteriormente por la Cámara Baja.

Se ha vuelto a resaltar la doble concepción del cine que ampara esta ley, como cultura y como negocio. La cuota de pantalla, la necesidad de que las televisiones inviertan en producción cinematográfica y ficción española así como la invasión del cine norteamericano en las pantallas nacionales han sido aspectos que han permanecido en boca de todos durante todo el proceso. La nueva norma eleva a rango de ley las ayudas automáticas que se conceden en función de la taquilla que obtenga el filme y establece una cuota de pantalla que obligará durante los próximos cinco años a los exhibidores a programar un día de cine comunitario por cada tres de terceros países. Esta última medida proteccionista ha resultado la más controvertida. La ley obligará también a las televisiones a invertir el cinco por ciento de su cuenta de resultados en producción audiovisual. De ese porcentaje, el 60 por ciento debe dedicarse a producción de películas en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado español. Los políticos han reaccionado de forma dispar. Mientras unos lo califican de inmejorable, otros la consideran una ley demasiado ligera para afrontar el problema de desigualdad del cine español con respecto al americano. Los detractores de la ley hacen hincapié principalmente en la dimensión cultural del cine reclamando más ayudas y protección. A pesar de las quejas, la opinión del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICCA) es bastante buena. Su director, José María Otero, afirma que se abre ahora una nueva etapa del cine español y se cierra un largo camino para conseguir el mayor acuerdo entre todos los sectores de la industria. A la espera de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, sólo queda prestar atención a los beneficios que la nueva ley puede traer.