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Cine

Fallece uno de los grandes del cine, Jack Lemmon

Por Víctor GalloTiempo de lectura1 min
Espectáculos27-06-2001

Ha muerto Jack Lemmon. Un cáncer le obligó a decir adiós. Se fue pero dejó una huella que ya forma parte de las páginas de la historia de un mito. A este actor, nacido en un ascensor de Boston, se le recuerda por representar al hombre medio con cara normal, con vida normal, contando historias normales, pero sobre todo, desternillantes, junto a otro genio, Billy Wilder.

Jack se hizo amigo de la cámara, con ella dejaba escapar matices sutiles, guiños, gestos, todo en un registro repleto de mímica y tics vocales que le hicieron único. Hizo comedia de la mano de Wilder y, compartiendo cartel con Walter Matthau, su gran amigo, formó esa pareja que marcaría un hito imborrable en la vida del séptimo arte. Pero Lemmon no fue sólo el rey de la comedia. Ha sido uno de los mejores actores de todos los tiempos. Mostró su faceta dramática de forma magistral en El Apartamento, su lado romántico en Irma la dulce, junto a Shirley MacLaine, y su capacidad de traspasar la fibra del espectador en Días de vino y rosas. En su mejor película, Con faldas y a lo loco, en la que interpretaba a un músico que huye junto a su compañero de partituras (Tony Curtis) en un convoy de una orquesta femenina, vestidos ambos de mujer, se resume en la escena final lo que este actor fue, cuando le tocó decir: "Soy un hombre..." mientras se quitaba una peluca y su compañero de escena, Joe E. Brown, que le había pedido el matrimonio, cerraba la película con un "nadie es perfecto". Jack Lemmon casi lo fue.