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Educación

Save the Children publica un estudio sobre el acoso escolar

Por Sonia de la Cal Tiempo de lectura4 min
Sociedad19-02-2016

La Organización no gubernamental Save The Children ha elaborado un informe  titulado Yo a eso no juego sobre el acoso y el ciberacoso escolar en España, realizado a partir de 21.487 entrevistas que la ONG ha hecho a estudiantes de entre 12 y 16 años. El trabajo fue presentado este jueves por el director de la organización, Andrés Conde, y por la directora de Sensibilización y Políticas de Infancia, Ana Sastre.

La mitad de los adolescentes encuestados reconoce haber insultado a alguien y el 14,7% de ellos lo ha hecho repetidamente. Además, el 37,1% de los estudiantes que han participado en el informe afirman haber dicho palabras ofensivas a otras personas sobre un tercero. El estudio recoge también que el 32,1% de los encuestados reconoce haber “golpeado, pateado o empujado a alguien en los dos últimos meses”. Además, uno de cada diez niños lleva a cabo conductas violentas de este tipo de manera frecuente.

En cuanto a los niños que sufren acoso, seis de cada diez reconocen que han sido insultados y el 22,6% afirman que les ha ocurrido reiteradamente. Además, uno de cada cuatro dice haber sufrido golpes físicos en los dos meses anteriores a la realización de la encuesta y un 6,3% reconocen que sufren violencia física de manera habitual.

Asimismo, un tercio de los adolescentes españoles ha recibido insultos a través del teléfono móvil o por Internet, un 12,9% ha sido víctima de amenazas y al 6,3% de los niños que sufren ciberacoso les han pirateado su perfil en las redes sociales. Además, uno de cada diez adolescentes reconoce que sufre este tipo de acoso con frecuencia.

En cuanto a los ciberacosadores, uno de cada cuatro dice haber insultado a otro a través del móvil o de Internet y casi uno de cada diez estudiantes reconoce haber amenazado a otro. El 5,9% afirma haber retocado digitalmente imágenes de algún compañero y el 7,8% dice haber utilizado las nuevas tecnologías para propagar rumores.

Según explica Andrés Conde, el acoso es una “conducta intolerable” que se repite de manera habitual con una intencionalidad clara por parte del agresor y que conlleva un desequilibrio de poder, ya sea físico, psicológico o social, entre el acosador y su víctima. En España, 103.000 adolescentes de entre 12 y 16 años se identifican como acosadores, mientras que 193.000 se identifican como víctimas.

Cuando a los agresores se les ha preguntado en la encuesta la razón por la que acosan a otros niños, la respuesta que ha dado la mayoría es que no saben por qué. “Para gastar una broma” es la segunda más habitual en el caso del acoso tradicional, y la primera en el caso del ciberacoso. En ambos casos, la tercera razón es "por molestar". Además, del total de casos de acoso tradicional, el 5,9% está relacionado con la orientación sexual de la víctima, y en el caso del ciberacoso el porcentaje es de 6,6.

En cambio, la mayoría de las víctimas consideran que sufren acoso por el hecho de que el agresor simplemente quiere molestarlas. En segundo lugar, por su físico. La tercera respuesta más dada por los encuestados es porque el acosador les tiene manía. Por último, las víctimas creen que la orientación sexual de cada uno causa entre el 3 y el 4% de las agresiones.

El informe también muestra diferencias por género, edad y lugar de residencia. Por género, las chicas sufren más como víctimas y participan menos como agresores. Además, suelen pedir más ayuda que los chicos, quienes suelen responder con más violencia.

En el caso de la edad, el porcentaje de acoso tradicional durante el primer ciclo de la ESO, cuando los niños tienen entre 11 y 14 años, es de 11,2 y el porcentaje de ciberacoso es de 7,2. En cambio, en el segundo ciclo el acoso tradicional se reduce hasta el 7,4% y el ciberacoso hasta el 6,7%.

Atendiendo a las comunidades autónomas, los porcentajes más altos de acoso de ambos tipos están en Murcia, Andalucía, Melilla y Baleares, y en el caso del ciberacoso se suma también Cataluña.

Por otro lado, el informe también destaca la similitud en la personalidad de víctimas y agresores. En ambos casos, los niños suelen tener un nivel bajo de autoestima, así como menos habilidades sociales y comunicativas. No obstante, hay un rasgo que los agresores no comparten con las víctimas y las personas que no acosan: la empatía.

Por su parte, Andrés Conde ha señalado que el acoso “no es un fenómeno natural e inevitable”, sino que se puede prevenir y erradicar. “Es una forma de violencia y hay que llamarlo por su nombre. Como sociedad no podemos permitirnos fallar a niños que sufren situaciones de estrés o ansiedad”, ha recalcado el director de Save The Children.

Además, Conde ha asegurado que el plan promovido por el ministerio “no es suficiente”, ya que la lucha contra el acoso infantil requiere “una estrategia integral, que no solo quede circunscrita a la escuela”.