Fotografía
"Esperanza en nueva vida" es la mejor fotografía del 2015
Por Elena Pedroche
2 min
Comunicación18-02-2016
“Esperanza en nueva vida” ha sido galardonada este jueves como la mejor foto del año 2015, según el premio de fotoperiodismo World Press Photo. Su autor, el freelancer australiano Warren Richardson, consiguió captar la cara más cruel de la crisis de refugiados a la que se ha enfrentado Europa este último año. Los jurados del concurso la han definido como "clásica e intemporal", con una "fuerza enorme en su sencillez".
En la imagen en blanco y negro, tomada el 28 de agosto, se muestra a un hombre entregando un bebé a otra persona por una alambrada de espino en Röszke, en la frontera entre Hungría y Serbia, que es uno de los primeros puntos fronterizos reforzados con vallas para evitar la entrada de refugiados y emigrantes en Europa.
El jurado del premio World Press Photo ha calificado esta imagen como "clásica e intemporal". "Desde el principio nos fijamos en esta foto y sabíamos que era muy importante", ha reconocido Francis Kohn, presidente del jurado y director del departamento de Fotografía de la agencia France Press. "Tenía tal poder por su simplicidad, especialmente por el simbolismo de la alambrada. Nos pareció que tenía casi todo para dar un fuerte impacto visual de lo que está pasando con los refugiados. Creo que es una foto muy clásica, y al mismo tiempo es atemporal. Retrata una situación, pero la forma en la que se ha hecho es clásica en el mejor sentido de la palabra", ha declarado Kohn , quien ha añadido que la fotografía "desprende una fuerza enorme en su sencillez, en especial porque la valla de alambre lo dice todo.
"La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo que entregaremos a nuestros hijos", ha defendido el autor de la imagen, quien trabaja en estos momentos en el Este de Europa como periodista freelance.
Richardson ha explicado que acampó “con los refugiados durante cinco días en la frontera”. "Un grupo de unas 200 personas llegaron y se movieron bajo los árboles a lo largo de la línea fronteriza. Enviaban a mujeres, niños, sus padres y los hombres mayores primero. Estuve con este grupo durante cinco horas y jugamos al ratón y al gato durante toda la noche. Estaba exhausto cuando tomé la imagen. Era alrededor de las tres en punto de la mañana y no podía usar el flash ya que la policía estaba tratando de encontrar a esta gente, por eso sólo usé la luz de la luna", ha explicado sobre la obra el fotógrafo.
El concurso World Press Photo concede el galardón más prestigioso del fotoperiodismo mundial. Ha seleccionado a los ganadores de entre 82.951 imágenes enviadas por 5.775 profesionales de 128 países.