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Religión

El Papa pone fin a su visita a México en Ciudad Juárez

Por Elena PedrocheTiempo de lectura2 min
Sociedad17-02-2016

El papa Francisco termina este miércoles su viaje a México con una visita a Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos. Esta ciudad es considerada una de las zonas más violentas del mundo ya que cuenta con un alto índice de asesinatos de mujeres. Por este motivo, la ciudad está fuertemente custodiada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mexicano.

En la última ciudad de su visita a México, el Papa tiene previsto visitar y dar un discurso en el centro penitenciario Cereso 3, conocido por ser el más peligrosa de México. Las visitas a las cárceles son algo ya habitual del Papa Francisco, ya que también lo hizo en su visita a Sudamérica.

Tras su visita a Cereso 3, el Ponífice rezará frente al Río Bravo, que divide México y Estados Unidos, el mejor símbolo del drama de la inmigración que asola el país mexicano. Francisco estará acompañado por migrantes y familiares de desaparecidos. Antes de emprender su vuelta a Roma, a las 19:15 horas local, habrá una ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Ciudad Juárez.

El papa Francisco pidió ayer la misa oficiada en Morelia no resignarse ante la violencia. Morelia, capital del estado de Michoacán, es una de las regiones más golpeadas por el crimen organizado y donde en 2008 tuvo lugar un terrible atentado que dejó muertos y heridos.

En esta ciudad el Papa aprovechó para celebrar una misa al aire libre con sacerdotes, seminaristas y religiosos ante unas 22.000 personas en un estadio de la ciudad. Además, pidió a los miembros de la Iglesia no “atrincherarse” en la sacristía por miedo.

“¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad?”, preguntó el Pontífice, a lo que él mismo respondió que “frente a esta realidad nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio: la resignación, decir ¿y qué le vas a hacer?, la vida es así. Padre, papá, abba: no nos dejes caer en la tentación de la resignación”.

Después de la misa, el papa se trasladó a la Catedral de Morelia, en el centro histórico de la ciudad, en la misma zona donde ocurrió hace ocho años un atentado, atribuido al cartel de Los Zetas, en la celebración de la Independencia, donde murieron centenares de personas.

Por la tarde, Francisco tuvo un encuentro con unos 85.000 jóvenes en el Estadio José María Morelos, donde escuchó testimonios y abogó por acabar con la violencia.