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Espacio

Hallan el robot que se perdió en Marte hace 11 años

Por Marina CortazarTiempo de lectura2 min
Sociedad16-01-2015

El robot europeo Beagle-2 desapareció en Marte en 2003. Los cientícos creyeron que se había estrellado durante el aterrizaje en este planeta y lo dieron por perdido al no recibir comunicaciones. Las búsquedas de Mars Express y la misión de Mars Odyssey de la NASA no dieron ningún resultado. Ahora, once años después, ha sido encontrado. A pesar del buen estado de Beagle-2, los investigadores han descartado poder reanimar al robot.

Las imágenes del robot han sido capturadas por una cámara de alta resolución del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA. Los científicos han observado cómo Beagle-2 está parcialmente desplegado en la superficie de Marte, lo que ha supuesto conocer que el robot sí llegó y aterrizó en este planeta, tal y como pensaban ya en 2003. “La dedicación de los diferentes equipos en el estudio de imágenes de alta resolución con el fin de encontrar el módulo de aterrizaje es inspirador”, ha señalado el director de Ciencia y Exploración Robótica de la Agencia Espacial Europea, Álvaro Giménez. Además, ha declarado estar muy contentos de saber que Beagle-2 aterrizó en Marte.

La búsqueda en las imágenes de alta resolución del robot en Marte fue realizada en un primer momento por un ex miembro del equipo de operaciones de la Mars Express en el Centro de Operaciones Espaciales de la ESA, Michael Coron, en Alemania. No obstante, debido al pequeño tamaño de la sonda desplegada (dos metros), hizo la búsqueda muy difícil. Al final, cuando la resolución de las cámaras del orbitador llegaban a su fin, pudieron encontrarlo. “No saber qué había pasado con Beagle-2 nos mantuvo siempre preocupados. Entender el estado actual de la sonda y saber que hizo todo el camino hasta la superficie es una excelente noticia”, ha declarado el director del proyecto Mars Express de la ESA por aquella época, Rudolf Schmidt.

Así pues, el robot europeo está en la zona de aterrizaje que tenían prevista los científicos. Se encuentra en una cuenca cerca de Isis Plantia, el ecuador de Marte, a una distancia de unos cinco kilómetros del lugar donde se había estipulado. Álvaro Giménez ha explicado en una entrevista que sólo se abrieron dos paneles, por lo que la hipótesis que puede explicar lo sucedido es que “el resto de los pétalos se hayan enganchado con alguno de los airbags, que podría no haberse separado de la forma correcta”. Esto explicaría, además, por qué nunca se llegaron a recibir señales del módulo de aterrizaje, ya que para poder liberar la antena de radio y que ésta pudiera transmitir datos, así como recibir órdenes desde la Tierra, era necesario un despliegue completo. Giménez ha confirmado que no hay ninguna posibilidad de poder recuperar al robot ni a sus datos. “Sería algo excesivo teniendo en cuenta el valor añadido de la misión”, ha comentado el director de Ciencia y Exploración Robótica refiriéndose a la posibilidad de que los astromóviles Curiosity y Opportunity realicen un diagnóstico de Beagle-2. Por otro lado, Giménez no ha descartado enviar otro nuevo rover hasta el robot, aunque todavía tienen que valorar si valdría la pena, por lo que las posibilidades son prácticamente nulas. “Ahora debemos averiguar toda la información posible para saber dónde está el fallo y reforzar esos sistemas en las próximas misiones”, ha finalizado Álvaro Giménez.