Religión
El Papa solicita "la condena del terrorismo" a los líderes religiosos
Por David Sánchez Torrico
2 min
Sociedad12-01-2015
En su discurso ante el cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede, el Papa Francisco ha avisado este lunes que "el extremismo religioso no ve al otro como a un hermano, sino como un objeto". Sobre la matanza cometida en París la semana pasada, el Papa ha afirmado que "los demás ya no son vistos como hermanos y hermanas, sino como objetos". El Pontífice ha solicitado a los líderes religiosos, políticos e intelectuales que "condenen toda interpretación fundamentalista y extremista de la religión".
El Papa ha criticado que "esta actitud es fruto de la cultura del descarte y del rechazo al otro". Sobre la reciente decisión de Estados Unidos y Cuba de poner fin a un silencio recíproco por el bien de sus ciudadanos, ha aseverado que "es un ejemplo de diálogo que hay que seguir". "La cultura del encuentro es posible, lo experimenté en mi visita a Albania, una nación llena de jóvenes, que son la esperanza para el futuro", ha afirmado el Papa sobre este tema. Francisco ha querido recordar también a los cristianos y a otras minorías religiosas, como los yazidíes, perseguidos en Oriente Próximo.
Francisco ha solicitado a los gobiernos que "no sean indiferentes, porque un Oriente Próximo sin cristianos está desfigurado y mutilado". "El fundamentalismo religioso toca a muchísimos países" ha recordado el Papa, que a su vez ha mostrado su preocupación por "el aumento de la violencia en Nigeria, donde la furia de Boko Haram ha causado centenares de muertos". El Pontífice se ha referido al "trágico fenómeno de los secuestros de personas", y ha condenado "toda violación a mujeres, una gravísima ofensa a su dignidad".
Durante su alocución, también ha expresado su angustia por "las dramáticas situaciones en Libia, República Centroafricana, Sudán del sur, en el cuerno de África y en Congo", lugares en los que "no cesa el creciente número de víctimas entre la población civil y miles de personas están obligadas a huir". "Constatamos con dolor el continuo difundirse de conflictos, como una verdadera guerra mundial combatida en pedazos", ha subrayado el Papa. "Todos los conflictos bélicos revelan el rostro más emblemático de la cultura del descarte, y traen consigo otro horrendo crimen que es la violación de mujeres", ha manifestado sobre las guerras abiertas existentes.
Como ya hiciera ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, el Papa ha insistido en que "no se puede tolerar que el Mar Mediterráneo se convierta en un gran cementerio". Francisco ha pedido a los países europeos que "no cedan al desaliento que reina debido a la crisis económica, que genera desconfianza en todo el mundo". Según el Pontífice, "es necesario solucionar las causas, y no sólo los efectos, en cuestiones migratorias". "Hay que ayudar a los países de origen, porque así los inmigrantes podrán volver a su patria y contribuir en su crecimiento y desarrollo", ha destacado.
Asimismo, el Papa ha querido dejar claro, bajo su punto de vista, que "la desocupación laboral es una forma de esclavitud moderna". "La desocupación juvenil y el trabajo en negro son contrarios a la dignidad humana" ha finalizado.