CHINA
China nota una ralentización en su crecimiento, un 7,3%
Por Marina Burón
2 min
Economía21-10-2014
China, siendo la segunda economía mundial y primera potencia comercial, creció una tasa del 7,3% interanual entre julio y septiembre, una cifra que confirma su progresiva desaceleración. Esta cifra es la menor tasa registrada desde el primer trimestre de 2009, cuando China sufrió un fuerte golpe por parte de la crisis financiera internacional y su PIB aumentó solo un 6,2%. De aquella, Pekín decidió responder con uno de los mayores planes de estímulo que se recuerden, pero hoy en día, las autoridades han señalado que una medida de tal calibre está completamente descartada.
China necesita reformas, aunque los datos de crecimiento han sido mejores de esperado. El PIB de China ha crecido un 7,3% en el tercer trimestre de este año, dos décimas menos que en el segundo y registrando la peor cifra en más de cinco años, un indicador que muestra la continuación de cómo se va ralentizando la segunda economía mundial. El BNE (Buró Nacional de Estadísticas chino) publicó este martes, dando la cifra de crecimiento económico más baja en China desde el primer trimestre de 2009, cuando el país sentía los efectos de la crisis financiera mundial y lograba un ascenso del 6,2%. “El crecimiento está dentro del intervalo apropiado y los niveles de empleo son estables. A pesar del freno, la economía funciona bien y camina hacia la dirección y objetivo esperados”, aseguraba Shen Laiyun, portavoz de la Oficina Nacional de Estadísticas. También advirtió de las “numerosas presiones a la baja” que afectan a la segunda economía mundial y acuñó el concepto de “nueva normalidad”, mencionada por primera vez el presidente Xi Jinping para referirse a la nueva fase de crecimiento de la economía china, menor a las tasas del 10% anual que se han logrado en los últimos años. En esta nueva fase, China descarta las medidas de estímulo de Pekín, pero ésta quiere abandonar este modelo económico por otro más sostenible donde el consumo interno y el sector privado gane protagonismo en detrimento de la inversión estatal. Según las cifras del BNE, durante los nueve primeros meses del 2014, el crecimiento de la segunda economía mundial se situó en el 7,4%, una décima menos que el objetivo fijado por el régimen comunista para finales de año, 7,5%. El PIB total de enero a septiembre ascendió a 41,99 billones de yuanes (6,86 billones de dólares, 5,36 billones de euros), destacó el buró estadístico, que defendió que a lo largo de 2014, China “ha mantenido la estabilidad mientras promovía la reforma y la innovación. Por otra parte, en los pasados años el Gobierno chino dictó varias medidas para frenar la burbuja inmobiliaria que azota el país, entre ellas limitar la compra de segundas viviendas en las grandes ciudades o instaurar impuestos a la vivienda en algunas metrópolis, aunque estas limitaciones se han relajado en los últimos meses. Frente a las cifras de hoy en día, las aduanas chinas publicaron las la semana pasada indicadores positivos de comercio exterior, dado que en septiembre China dobló el superávit comercial respecto al mismo mes de 2012 y consiguió el crecimiento de las exportaciones más alto de los últimos 19 meses. Además, la inflación del mes pasado fue la más baja en casi cinco años, de sólo el 1,6%.