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Tabaco

Convivir con fumadores, tan nocivo como vivir en una ciudad contaminada

Por Rebeca NewnesTiempo de lectura2 min
Sociedad21-10-2014

La Universidad de Aberdeen, en Edimburgo, ha publicado un estudio en el que demuestra que aquellos que conviven con fumadores, se exponen a una serie de partículas contaminantes, las mismas que se encuentran en ciudades con mucha contaminación.

Aquellos no fumadores que convivan con gente que si fume, se exponen hasta tres veces más al nivel recomendado de partículas contaminantes del aire que recomienda la OMS (Organización Mundial de la Salud). Las partículas a las que se refieren, son conocidas como PM2,5. Están formadas por metales pesados y otros compuestos derivados del cigarrillo o quema de combustibles fósiles. Los efectos de dichas partículas en el cuerpo son nocivas, ya que aumentan el asma, hacen daño a los pulmones y pueden incluso provocar la muerte prematura en aquellas personas que tengan problemas de corazón. Según el estudio realizado por la Universidad de Aberdeen, Edimburgo, “vivir en una casa de fumadores es como vivir en Pekín”. Este estudio ha sido publicado en el British Media Journal y se ha hecho basándose en 110 casas de Edimbrugo. Muchos gobiernos ya han aplicado medidas para reducir la contaminación pasiva por el tabaco en los sitios de trabajo y de ocio. El estudio explica que, en las casas donde se fuma, los no fumadores se encuentran a un nivel de exposición de las partículas PM 2,5 diez veces mayor que en aquellas casas donde se intenta reducir el tabaco. El líder del estudio, Sean Semple, doctor de la Universidad de Aberdeen, ha dicho que los fumadores ocasionalmente se defienden acusando que la contaminación ambiental es mucho mayor y por lo tanto más perjudicial para los no fumadores. Lo que este estudio demuestra es que fumar en casa aumenta el número de partículas tóxicas, y para aquellos fumadores pasivos, supone el mismo riesgo que encontrarse en un ambiente exterior contaminado. El estudio concluye poniendo sobre la mesa, el deber de reducir la exposición de estas partículas en aquellos hogares donde viva gente que no fuma, por lo tanto, la creación de normas es necesaria para ofrecer espacios sin humo en las casas y en las viviendas múltiples. El epidemiólogo Esteve Fernández ha apuntado que la exposición pasiva al tabaco se ha reducido en España tras la incorporación de las leyes antitabaco de 2006 y 2011 de un 32% a un 27%.