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Inmigración

Nuevo asalto a la valla de Melilla

Por Mara PortelaTiempo de lectura2 min
Sociedad20-10-2014

Cerca de 60 inmigrantes de origen subsahariano, en su mayoría de procedentes de Mali, consiguió acceder a Melilla en una nueva jornada de extrema presión migratoria en la ciudad. Según un comunicado de la Delegación del Gobierno, el primero intento sucedió a las siete de la mañana en la zona de Farhana, donde un grupo de alrededor de 150 inmigrantes fue interceptado por las fuerzas marroquíes antes de acercarse al perímetro de la frontera. Otro grupo realizó varios intentos en paralelo a la valla por la zona de Rio de Oro y en la frontera de Beni Enzar.

Fue precisamente en este último punto, que se encuentra situado al sur del perímetro, por donde un grupo formado por unos sesenta inmigrantes consiguió sortear el dispositivo anti intrusión y pisar suelo español. A la carrera se adentraron en la ciudad, donde se separaron y una parte del grupo se dirigió a la Jefatura Superior de Policía y otra al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). La Delegación del Gobierno describió este intento como “una estrategia muy organizada”, el protagonizar varias tentativas de un extremo a otro de la frontera de Melilla es lo que permitió “el éxito de este nuevo asalto masivo”, en el que no se ha registrado ningún herido. En su comunicado la Delegación reiteró el “riesgo” que conlleva este modelo de inmigración irregular que describe como “asaltos masivos y a la fuerza” ya que considera que constituye un considerable peligro para los propios inmigrantes y los guardias civiles asignados a la custodia y defensa de la frontera sur de Europa. El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, afirmó que los inmigrantes que saltaron la valla de Melilla cuentan con “una planificación profesional”, que es organizada por mafias, y denuncia que algunos de ellos amenazaron a los agentes de la Guardia Civil que vigilan la frontera asegurando que padecían ébola. La Delegación del Gobierno aseguró que los inmigrantes iban muy preparados en estos últimos saltos, y llevaban con ellos “ganzúas y clavos en las zapatillas” para poder trepar la cortina metálica que instaló el pasado mayo el Ministerio de Interior en la alambrada, para impedir que los que intentan saltar la valla puedan introducir los dedos para ayudarse a coronar el perímetro. “Este es un modelo de inmigración al que no podemos ni debemos resignarnos, que sólo favorece a las mafias que trafican con seres humanos y que empuja a los emigrantes a situaciones limite y dramáticas” afirmó el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, en su comunicado. Una vez los inmigrantes acceden a suelo europeo lejos de insertarse y regular su situación se ven abocados a la “marginalidad y a la clandestinidad en la mayoría de los casos” explicó.