PENA DE MUERTE
Amnistía en contra de la pena de muerte presente en varios países
Por Marina Burón
2 min
Internacional10-10-2014
Amnistía Internacional emite un comunicado en vísperas del Día mundial contra la pena de muerte en el que denuncia que países como EEUU, Japón o Pakistán siguen ejecutando a personas con discapacidad intelectual, acción que viola la normativa internacional. AI recalca su posición contra ese castigo y advierte a los Estados que todavía lo aplican que respeten las convenciones que eximen de esta condena a ciudadanos con problemas mentales. Existen casos en los que se la pena se ha aplicado, y otros muchos aún están esperando a ser ejecutados.
Este viernes 10 de octubre se ha celebrado el Día mundial contra la pena de muerte, y Amnistía Internacional ha emitido un comunicado denunciando que algunos países como EEUU, Japón o Pakistán, todavía ejecutan a personas con discapacidades o enfermedades mentales, cuya acción viola la normativa internacional. AI pide que los sistemas judiciales de estos países cambien para impedir estas ejecuciones e introducir los estándares internacionales que protegen a estas personas tan vulnerables. “Estos estándares no pretenden excusar delitos horrendos, sino que establecen parámetros sobre la naturaleza de la pena que puede ser impuesta" ha aclarado Audrey Gaughran, directora de asuntos globales. "Nos oponemos a la pena de muerte en todas las circunstancias", añade. De hecho, en una reunión celebrada la víspera del Día mundial contra la pena de muerte, un total de 42 ministros de Asuntos Exteriores, entre ellos José Manuel García-Margallo, firmaron una petición por la abolición de la pena de muerte. Los 42 ministros se oponen a su ejecución en cualquier caso y en cualquier país del mundo, y afirman que “una justicia que mata, no es justicia”. "Quitar la vida en nombre de la ley es contraria a la dignidad humana", añadieron los ministros, y advirtieron que "la pena capital no puede llevar ningún efecto positivo en la prevención de crímenes y de la seguridad". Hoy en día, un total de 50 países aplican la pena de muerte, cuando hace veinte años eran el doble. “Es un trabajo que no se ha conseguido solo, ha sido un trabajo de diálogo y persuasión durante muchos años”, explicaron los ministros. Amnistía Internacional ha destacado la situación que viven las personas con discapacidades y enfermedades mentales para rememorar el Día, cuya condición, denuncia “muchas veces no se identifica durante los procesos judiciales”. “Los países que ejecutan deben asegurarse de que hay recursos para llevar a cabo evaluaciones independientes de cualquiera que afronte la pena de muerte, desde que se les imputa hasta después de ser sentenciados”, advierte Gaughran. AI ha pedido a estos países que “establezcan de inmediato una moratoria sobre las ejecuciones como un primer paso hasta su abolición”. “Lo que queremos subrayar hoy es otra injusticia más relacionada con ese castigo”, ha declarado la directora de asuntos globales, y ha añadido que aquellos países que todavía la ejecutan tienen que respetar esos estándares internacionales, como los que prohíben la pena en algunos grupos de personas vulnerables. Algunos casos en los que se ha ejecutado la pena de muerte, está el de Askari Abdullah Muhammad, muerto el 7 de enero por la acusación de un asesinato, y en cuyo diagnóstico médico figuraba la esquizofrenia paranoide. En México, el 9 de abril, Ramiro Hernández Llanas fue ejecutado debido a su discapacidad mental. Y en Japón, muchas personas han sido ejecutadas por enfermedades mentales, y otras muchas están esperando para ello.