Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Tribunales

Condenan a los ex gestores de Afinsa a pagar 1.800 millones

Por Mara PortelaTiempo de lectura3 min
España06-10-2014

El Juzgado de lo Mercantil número seis de Madrid ha encontrado culpables a los administradores de Afinsa del concurso de la firma de inversión en sellos y los ha responsabilizado del agujero de más de 1.800 millones de euros que se estima que dejó la estafa. El juez ha inhabilitado durante 15 años Juan Antonio Cano Cuevas, Carlos de Figueiredo y Vicente Martín Peña, además de condenarles a devolver el dinero estafado.

De esta manera, el ex presidente Juan Antonio Cano Cuevas y los consejeros Carlos de Figueiredo Escribá y Vicente Martín Peña deberán abonar “mancomunadamente”, es decir, un tercio cada uno, este déficit patrimonial, la cantidad adeudada a acreedores, clientes o trabajadores, que no han logrado cubrir con lo obtenido en el proceso de liquidación de la sociedad. Además, la sentencia impide a los ex gestores de la filatélica a representar o administrar a cualquier persona, ejercer el comercio o tener cargo o intervención administrativa o económica en compañías mercantiles o industriales durante 15 años. Asimismo, les condena a la pérdida de cualquier derecho que tuvieran como acreedores concursales o contra la masa. Por el contrario, esta sentencia absuelve al fundador de Afinsa, Albertino de Figueiredo, pues no quedó acreditado que ejerciese como administrador en los dos años anteriores a la declaración concursal, además, absuelve también a los colaboradores y cooperadores demandados por la Fiscalía pues no se puede probar tampoco su participación en la estafa filatélica. Asimismo, este caso, que se ha llevado a través de los juzgados de lo mercantil por el concurso de acreedores también está en la Audiencia Nacional, que juzga si los responsables de la sociedad cometieron un “fraude piramidal”. El juez Santiago Pedraz consideró en su auto de procesamiento que así fue, y que los 14 directivos de la sociedad cometieron una estafa piramidal que utilizó la filatelia como una simple tapadera y que estafó a casi 200.000 clientes entre los años 1998 y 2006, cuando fue intervenida. En mayo del año 2011 este mismo juzgado madrileño aprobó la liquidación de la empresa filatélica Afinsa, que había sido intervenida judicialmente ya en el año 2006, para poder empezar a devolver a los estafados parte de sus ahorros. Hasta este momento, los afectados por esta estafa piramidal no habían recuperado nada de su dinero, al contrario que los afectados por la quiebra de la también filatélica Forum, que ya habían empezado a recuperar parte de lo invertido. En 2011 se calculó que con la liquidación los clientes de Afinsa solo podrían recuperar un 30% de lo invertido, ya que la empresa contaba con unos activos valorados en 812,64 millones, que no cubrían los 2.443,75 millones de euros de deuda acumulada. El negocio de Afinsa funcionaba basado en la presunta revalorización de los sellos que los clientes adquirían cuando subscribían un contrato de inversión, contrato a través del cual recibían unos elevados intereses, de entre el doce y el seis por ciento, muy por encima del que ofrecían las entidades financieras. Esto quiere decir que el ahorrador invertía un dinero con el que adquiría sellos, sellos que pasado un tiempo vendía a la misma compañía, que se comprometía a entregarle una rentabilidad mínima anual. La Audiencia Nacional cuantificó en 190.022 el número de clientes afectados por este fraude y concluyó en el auto de procesamiento de 14 directivos de la sociedad que se trataba de una estafa piramidal, que utilizaba los sellos como una tapadera. Todos los fondos de la compañía se destinaban a atender el pago de los intereses y de los compromisos de recompra de los sellos, hasta que el negocio piramidal se derrumbó y todo estalló al no poder atender los pagos.