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Elecciones UE

Cañete y Valenciano protagonizan un debate bronco pero moderado

Por Sergio CastillaTiempo de lectura4 min
España16-05-2014

Podría haberse calificado como un conflicto de baja intensidad el debate de este jueves sobre las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 25 de mayo. Los dos candidatos ofrecieron un intercambio de reproches, aunque pareció que había marcadas ciertas líneas rojas. El candidato popular para las elecciones europeas, Miguel Arias Cañete, apeló a la economía para ganarse la confianza de sus votantes. La representante de los socialistas, Elena Valenciano, quiso recuperar el voto perdido dentro de la izquierda con un discurso muy ideológico.

La candidata socialista centró sus argumentos en combatir la idea de que su partido y el PP son lo mismo, por lo que optó por un discurso mucho más ideológico y centrado en el malestar causado por los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy. Valenciano, con una actitud más combativa, hizo énfasis "triple fracaso" de la derecha en Europa: el económico, el social y el político. Sin embargo, la vicesecretaria general del PSOE fue mucho más benévola en otros temas más comprometidos para su contrincante. A nivel personal, no incidió en la polémica por el supuesto conflicto de intereses del ex ministro de Agricultura y sus empresas petroleras, o que éste no declarara al Congreso que algunas de sus compañías tienen contratos con la Administración. A nivel de partido, ni una sola referencia al caso Bárcenas a pesar de la reciente publicación del auto del juez Pablo Ruz, sólo una pequeña alusión a Suiza que escondía mucho más de lo que dijo expresamente. Ambos partidos son sabedores de que en materia de corrupción no tienen mucho que ganar y sí demasiado que perder, por lo que dio la sensación de que hubieran firmado una especie de pacto de no agresión. Cañete trató de llevar el debate a donde más le viene interesando a su partido y al Gobierno, trató de tomar distancia con las realidades de la crisis y los recortes y prefirió aferrarse a la fría racionalidad de los números y las cuentas macroeconómicas. Era inevitable que diera comienzo el reproche de las herencias, ya que el candidato popular no tardó ni un minuto en hablar del número de parados que dejó la gestión por parte de los socialistas. Leyendo la mayor parte de sus intervenciones, el ex ministro de Agricultura insistió en la idea de que apoyar al programa de su partido suponía continuar avanzando en la dirección adecuada y no dar un paso atrás. Cañete, salvo otra breve alusión a Magdalena Álvarez tampoco quiso acordarse demasiado de otros temas comprometidos para sus rivales como los casos de corrupción que han estallado en Andalucía, sin salirse así de ese pacto de no agresión. En un debate marcado por la economía, se habló del rescate financiero de junio de 2012, el cual Valenciano achacó al "desastre interno" del PP en Bankia. Cañete quiso escurrir el bulto haciendo referencia a que fue el ex gobernador del Banco de España, el socialista Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien miró hacia otro lado. El representante de los populares aprovechó este tema para recordar que el país hace apenas dos años estaba al borde de la quiebra y han sido las políticas populares las que han evitado el desastre. En el terreno de política social, derechos y libertades fue la candidata socialista quien se movió más cómodamente. Cañete se aferró a la idea de que "la mejor política social es la que genera crecimiento y empleo". Sin embargo, la afirmación de que el actual Gobierno defiende las políticas sociales, apoya a los más débiles y sube las pensiones resultó muy difícil de sostener. Tras insistir en todos los recortes realizados por el PP durante su mandato, fue en este punto cuando Valenciano quiso jugar la carta que se venía esperando durante todo el debate, la polémica propuesta de Ley del Aborto que el Gobierno ha preferido aplazar para después de estas elecciones europeas. El ex ministro echó una vez más balones fuera sortear afirmando que la regulación del aborto no es competencia europea y que la propuesta de Gallardón aún no es siquiera un proyecto de ley. En materia de política exterior cada candidato buscó apuntarse un tanto para su partido. Cañete defendió que bajó el actual Gobierno España ha recuperado un puesto relevante en Europa y en la escena internacional, mientras que Valenciano recordó que la entrada en Europa tuvo lugar con Felipe González y el ingreso en el G-20 con Zapatero. Las reacciones posteriores al debate han estado marcadas por una desafortunada frase del representante de los populares, quien al comentar sus sensaciones declaró que "el debate con una mujer es difícil. Si demuestras superioridad intelectual, es machista". La frase ha tenido más repercusión que cualquier cosa que se pudo haber dicho durante el propio debate. La candidata socialista aprovechó este comentario para afirmar que "si ganan los populares, pierden las mujeres". Como es habitual en este tipo de eventos, cada bando ha hecho su interpretación más subjetiva de quien ganó el debate, si bien es cierto que de cara a los ciudadanos pudo haber demasiados reproches y pocas ideas constructivas. Cabe recordar que los últimos sondeos conceden una mínima ventaja del PP sobre el PSOE, con un notable auge de otras formaciones como Izquierda Unida y UPyD, aunque todavía a cierta distancia de los dos grandes partidos.