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Comercio

UE y EE.UU. refuerzan sus lazos comerciales

Por Diego RuizTiempo de lectura2 min
Internacional13-02-2013

Tanto la Unión Europea, como los Estados Unidos han acordado iniciar las negociaciones económicas, con un objetivo claro, crear una zona libre de comercio y un acuerdo sobre inversiones, el cual supondrá el mayor acuerdo comercial bilateral jamás alcanzado. El acuerdo empezará su puesta en marcha, a partir del próximo mes de junio.

Este faraónico proyecto, representa que las dos zonas económicas que mueven aproximadamente dos billones de dólares entre mercancías y servicios, lleguen a comprometerse para avanzar en la liberalización de sus relaciones comerciales, a pesar de no llegar a un acuerdo de libre comercio pleno. El presidente de EE.UU, Barack Obama ha sido el primero en anunciar el acuerdo en su discurso del estado de la Unión. Mientras, en Europa, el encargado de explicar el inicio de las negociaciones ha sido el presidente de la Comisión Europa, José Manuel Durao Barroso, en una rueda de prensa en Bruselas. En esta presentación, Barroso ha declarado que el acuerdo “permitirá a la Unión Europea su crecimiento económico anual de un 0,5 por ciento”. Asimismo, Barroso ha asegurado también que “la relación económica transatlántica es ya la mayor del mundo y representa la mitad de la actividad económica global, así como un comercio de bienes y servicios cercano al billón de dólares, además de representar millones de puestos de trabajo a ambos lados del Atlántico”. Por su parte, Obama declaró: “Vamos a empezar a hablar de un acuerdo transatlántico de comercio y una alianza para la inversión con la Unión Europea, porque el comercio que es libre respalda millones de empleos bien pagados de trabajadores estadounidenses”. A pesar de los grandes beneficios que puede aportar este acuerdo, no todo es “color de rosas” y es que el presidente del Gobierno de la UE ha apuntillado que las negociaciones “no serán fáciles” ya que hay “sectores sensibles” (como por ejemplo el agrícola), en ambos lados. Los antecedentes de esta negociación acabaron chocando con “obstáculos y resistencias”. Aun así, hay optimismo en Bruselas, mostrándose convencidos de que el acuerdo puede realizarse, a causa de la débil situación económica y la “voluntad política” entre los líderes europeos y norteamericanos. En concreto, el acuerdo intentará eliminar o reducir en buena parte, los aranceles a productos agrícolas e industriales. Esto se hará más notable con productos más sensibles, los cuales recibirán “un tratamiento especial”. A pesar de que en la actualidad, los aranceles entre ambos lados son muy bajos (concretamente un 4 por ciento), el gran volumen de comercio entre los dos gigantes económicos hacen “que los costes no sean tan insignificantes”. Otro aspecto que trata el acuerdo es el cubrimiento de servicios, inversiones y licitaciones públicas. Aunque el principal punto a debatir y negociar, entre la UE y EEUU serán las barreras comerciales no arancelarias: obstáculos administrativos como por ejemplo los diferentes estándares medioambientales o en materia de seguridad que cada lado aplica a los coches. Según Bruselas, estas diferencias representan tarifas de entre el 10 y el 20 por ciento.