BIRMANIA
La líder de la oposición birmana, en libertad
Por Eva Pozueco Turabián
1 min
Internacional09-05-2002
La liberación de Aung San Suu Kyi, líder de la oposición birmana y premio Nobel de la Paz, es una prueba de que la vida política del país está evolucionando. La opositora así lo manifestó durante la rueda de prensa que ofreció ante una multitud de periodistas poco después de su puesta en libertad.
La premio Nobel de la Paz quiso resaltar que la ONU ha desempeñado un papel imprescindible en las negociaciones para conseguir la liberación de los prisioneros políticos. Su principal objetivo tras recuperar su libertad es seguir luchando para llevar la democracia a Birmania. Aung San Suu Kyi ha pagado muy cara su lucha que tiene como fin “una segunda independencia para el país” que además quiere alcanzar sin derramar ni una gota de sangre. El hecho de que la Junta Militar birmana consienta la liberación es todo un paso. Sin embargo, la UE insiste al Gobierno de Rangún en que los presos políticos deben ser liberados también inmediatamente. Los Quince han impuesto sanciones como el embargo de armamento y el rechazo de acoger a miembros de la Junta en la Unión. Por eso, el régimen birmano puntualizó que ya son aproximadamente 600 los políticos que han sido liberados a lo largo de estos últimos meses y que continuarán haciéndolo en los próximos. En Birmania fue todo un acontecimiento el hecho de que Aung San Suu Kyi vuelva a ser completamente libre. El padre de la opositora es un héroe entre los ciudadanos ya que consiguió la independencia del país. No es de extrañar que sea tan querida si se tiene en cuenta el hecho de que la oposición al régimen militar está principalmente representada por ella. En el panorama internacional la noticia de la liberación fue muy celebrada. Chris Patten, comisario europeo de Relaciones Exteriores, manifestó que era una buena señal que Aung San Suu Kyi obtuviera su libertad. También el presidente de EE.UU., George W. Bush, aplaudió el acontecimiento y lo calificó de “hecho positivo”.