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ORIENTE PRÓXIMO

Sharon se niega a que la ONU investigue en Yenín

Por Txema GarcíaTiempo de lectura2 min
Internacional04-05-2002

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, recomendó el pasado martes la disolución de la comisión de investigación sobre el asalto del Ejército israelí al campo de refugiados de Yenín. Su decisión se debe a que el Gobierno de Israel decidió prohibir la entrada de los investigadores al lugar del suceso.

La delegación de investigación había sido establecida la semana anterior con el objetivo de clarificar las denuncias hechas desde varios sectores acerca de que el Ejército israelí habría cometido crímenes de guerra en la toma del campo de refugiados palestino. La ONU tomó esta decisión ya que “un informe completo, creíble y equilibrado de los sucesos recientes ocurridos en el campo de refugiados no sería posible sin la cooperación del Gobierno de Israel”, según reconoció el vicesecretario de la ONU, Kieran Prendergast. A pesar de que inicialmente el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, había accedido a que se practicara la investigación, las presiones israelíes para que se modificara la composición, autoridad, atribuciones y metodología de la comisión dilataron la cuestión en tres ocasiones hasta su definitiva desestimación por parte del Gobierno de Sharon. Una demora que es esencial en la investigación ya que conforme avanza el tiempo es más difícil averiguar qué ocurrió en Yenín. La comisión iba a estar formada por el ex primer ministro de Finlandia Marti Ahtisaari y la ex comisaria de la ONU para los Refugiados Sadako Ogata, apoyados por más de 20 expertos en operaciones militares y derecho humanitario. Según expertos de varias ONG que visitaron el lugar, existen pruebas de que hubo “abusos de los Derechos Humanos a gran escala”, en palabras de dos forenses de la ONG holandesa Cordaid. Un especialista de la organización Human Rights Watch aseguró que cerca de la mitad de los palestinos muertos durante la incursión fueron no combatientes y añadió tener pruebas concluyentes del uso de civiles como escudos humanos así como de la demolición de casas con personas dentro. Según los medios de comunicación israelíes, EE.UU. habría accedido a ayudar a Sharon a impedir la comisión investigadora de la ONU a cambio de libertad del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasir Arafat. Las cifras de fallecidos han variado desde que se produjo el asalto. Fuentes palestinas han contabilizado hasta ahora 52 fallecidos enterrados. Pese a que estas mismas fuentes hablaron en principio de más de 500 muertos, en la actualidad reducen la cantidad a la mitad. Los israelíes, que en un primer momento cifraron en 200 las víctimas, han reducido las estimaciones a “apenas” decenas.