CRISIS DEL EURO
España y Grecia, dos países en jaque por la economía
Por Selene Pisabarro
3 min
Internacional09-10-2012
El Fondo Monetario Internacional ha publicado que la economía española será la segunda con peor evolución de las 185 que hay en el mundo. Por debajo de ella solo está Grecia. Es evidente que ambos países comparten circunstancias y consecuencias por lo que las comparativas no tardan en llegar.
Este mismo organismo ha declarado que el PIB español tendrá una caída del 1,3% en el próximo año. Sin embargo, esto no coincide con lo que el Ejecutivo ha previsto en los Presupuestos Generales para 2013, que auguraban un descenso del 0,5%. Además, pronostica que el déficit no bajará del 3% hasta el año 2017, tres años más tarde de lo establecido. Frente a este informe, el Ministro de Economía, Luis de Guindos, ha querido templar la situación diciendo que, precisamente, lo que pretende el Gobierno es evitar que se produzcan estos pronósticos. Ha añadido que el Ejecutivo confía en que será posible crear empleo para finales del próximo año. Por el contrario, el FMI vaticina una tasa de desempleo que alcanzará el 25% a finales de octubre. De momento, el Ibex 35 ha retrocedido el 1’85% y la prima de riesgo subió 11 puntos básicos hasta alcanzar los 436. El organismo considera que, tanto España como Italia, deben pedir el rescate cuanto antes. Al mismo tiempo, estos dos países y otros nueve de la eurozona, han decidido ayer imponer una tasa sobre las transacciones financieras a la banca mediante un sistema de la cooperación reforzada. Es la llamada “Tasa Tobin”, que ha sido impulsada por Alemania y Francia. Grecia continúa en sus horas bajas En las próximas semanas se podrá conocer el informe sobre el programa griego de la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional). Estos organismos y Atenas están negociando un nuevo paquete de recortes fiscales que se estima en 13.500 millones de euros. Precisamente, este martes tuvo lugar en Atenas la primera visita de Angela Merkel. La canciller alemana no visitaba el país desde hacía tres años, fecha en que estalló la crisis. Se reunió con el primer ministro heleno, Antonis Samarás, mientras que, en los alrededores del Parlamento, miles de personas se manifestaban. El motivo es que acusan a Alemania de las medidas tan drásticas que deben adoptar. Merkel, primero en España y después en Grecia Al igual que con España, Merkel ha elogiado las medidas impuestas por el Parlamento griego y el gran sacrificio que debe hacer la población helena. Ha afirmado que estos problemas no se pueden superar de la noche a la mañana. Grecia no es el primer país que lo conseguirá ya que, antes de ese país, ha habido otros a los que les ha costado décadas levantarse. Para ella, es un camino “duro y difícil” pero que “va a tener su recompensa”. Un mes antes, la mandataria alemana aterrizaba en España con palabras muy parecidas. Al término de su reunión con Mariano Rajoy, explicaba que ni Alemania ni el Eurogrupo deben imponer unas medidas determinadas ya que el Gobierno español sabe lo que tiene que hacer. Al mismo tiempo, también auguraba una lenta pero fructuosa recuperación para el Estado español. Crispación social No solo en el terreno económico sino también en el de las manifestaciones. Grecia y España van de la mano y sus ciudadanos salen cada vez más veces a la calle para reclamar los derechos que les han arrebatado. Grecia comenzó el 5 de mayo del 2010 mientras que, un año y diez días después, miles de ciudadanos españoles salieron a la calle. Una vez más, estas proclamaciones se tiñen de un carácter negativo ante la violencia que se sucede en las calles. La última manifestación en España en contra de los nuevos recortes y medidas del Gobierno fue el pasado domingo y tuvo repercusión en otras 50 ciudades españolas. La de Grecia ha sido el mismo día de la visita de Angela Merkel en la que han participado alrededor de 25.000 personas. A pesar de la mala imagen que (parece) da España, no debemos olvidar que tiene puntos fuertes. La Moncloa ha publicado un informe en el que declara, entre otros, que España es el primer destino del mundo en el turismo vacacional y uno de los diez mejores países del mundo con calidad en las infraestructuras.