Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

COOPERACIÓN AL DESARROLLO

2,5 millones de niños mueren de hambre al año

Por Almudena San Román GómezTiempo de lectura3 min
Sociedad09-10-2012

Según el informe realizado por la ONU, el SOFI de 2012, más de 2,5 millones de niños mueren de hambre al año y casi 870 millones de personas padecen subnutrición (una octava parte de la población del planeta). Estas últimas han sufrido subnutrición entre el 2010 y el 2012. Este informe avisa de que si se mantienen estos números hasta 2015 se cumplirá el deseo previsto por el ODM (Objetivo de Desarrollo del Milenio) de conseguir disminuir a la mitad el hambre en el mundo.

El informe SOFI (Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo) publicado este martes por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) y el PMA (Programa Mundial de Alimentos) desvela que gran parte de estos 852 millones de personas viven en países en vías de desarrollo y que “16 millones de personas están subnutridas en los países desarrollados”. Los responsables de la FAO, el FIDA y el PMA han comunicado que “en el mundo actual de oportunidades sin precedentes a nivel tecnológico y económico, nos parece totalmente inaceptable que más de 100 millones de niños menores de cinco años tengan falta de peso, y por lo tanto no puedan desarrollar todo su potencial humano y socioeconómico, y que la desnutrición infantil provoque la muerte de más de 2,5 millones de niños cada año”. Según el SOFI, el número de personas con hambre se redujo en 132 millones entre 1990-92 y 2010-12, se ha pasado del 18,6 por ciento al 12,5 por ciento de la población mundial y del 23,2 al 14,9 por ciento en los países en desarrollo. “La meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio estaría al alcance si se adoptan las medidas adecuadas”. “El mundo posee los conocimientos y los medios para eliminar toda forma de inseguridad alimentaria y desnutrición”. “Para ello se necesita un enfoque de doble vía basado en el apoyo a un crecimiento económico de base amplia y redes de seguridad para los más vulnerables”. Según el informe, la cifra de víctimas de desnutrición disminuyó más entre 1990 y 2007 que entre 2007 y 2008. El impacto de los costes de los alimentos fue “menos pronunciado de lo asumido en un primer momento”, mucho gobiernos “lograron amortiguar los choques y proteger a los más vulnerables de los efectos del alza de precios”. Por zonas, la subnutrición ha disminuido casi un 30 por ciento en Asia y en el Pacífico, de 739 millones a 563 debido al progreso socioeconómico de estas regiones. En América Latina y el Caribe también se ha reducido el hambre, de 65 millones a 49 millones. África y las zonas desarrolladas son las únicas zonas donde el hambre ha aumentado, en la primera ha pasado de 175 millones a 239 millones y en la segunda de 13 a 16 millones. Como soluciones a esta situación pretenden integrar el crecimiento económico mejorando la nutrición y fomentando el crecimiento agrícola. El informe asegura que “el desarrollo agrícola que involucre a los pequeños agricultores, especialmente a las mujeres, será más eficaz en la reducción de la pobreza extrema y el hambre al generar empleos para los pobres”. “La reducción del hambre es algo más que aumentar simplemente la cantidad de alimentos, se trata también de mejorar la calidad de los alimentos en términos de diversidad, el contenido de nutrientes y la inocuidad”. También asegura que “Mientras que 870 millones de personas siguen padeciendo hambre, el mundo se enfrenta cada vez más a un doble lastre de la malnutrición: la subnutrición crónica y la carencia de micronutrientes coexisten con la obesidad, el sobrepeso y las enfermedades no transmisibles asociadas, que afectan a más de 1.400 millones de personas en el mundo”.