TERRRORISMO
Dos etarras detenidos en Londres
Por Almudena San Román Gómez
1 min
España29-06-2012
Antonio Troitiño Arranz e Ignacio Lerín Sánchez, huidos de la policía española tras la orden de detención de la Audiencia Nacional han sido arrestados en Londres (en una casa del barrio londinense de Hounslow a las 5 de la mañana), ya son 5 etarras los detenidos esta semana. El arresto ha sido realizado por los agentes del CGI británico y de la Policía Metropolitana londinense con ayuda de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional española.
Antonio Troitiño, miembro del comando Madrid fue condenado a 2.746 años de cárcel (reducidos a 30 años) por 22 atentados cometidos entre 1983 y 1986. Estaba en busca y captura desde el 20 de abril de 2011, se fugó de la cárcel a partir de un fallo de la Audiencia Nacional, este se subsanó a la semana cuando dicho etarra ya había escapado. Troitiño debería de haber permanecido en la cárcel hasta 2017 para cumplir los 30 años. Entre los 22 atentados que se le atribuyen, podemos citar el primero mortal producido el 26 de octubre de 1983 en Irún asesinando a Lorenzo Mendizábal o la muerte del teniente coronel del Ejército de Tierra Carlos Vesteiro, el comandante Ricardo Saénz de Ynestrillas y el soldado Francisco Casillas el 17 de junio de 1986 en Madrid. El más sangriento fue el de la plaza de la República Dominicana de Madrid en el que murieron 12 guardias civiles el 14 de julio de 1986. Ignacio Lerín era también uno de los más buscados por la Policía Nacional por ser miembro del comando Urederra o Donosti, al ser este desarticulado en marzo de 2007. Es considerado uno de los terroristas más peligrosos junto con su hermano José Ángel Lerín Sánchez. Eran los cabecillas del comando, tenían intención de atentar contra el filósofo Fernando Savater, a dos ertzainas de Tolosa, a un policía de donostiarra de Amara y a un asesor de la Guardia Civil. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz ya avisó que se producirían detenciones en Reino Unido e Irlanda. Las detenciones suponen un “duro golpe” ya que Troitiño tenía “conexión directa” con ETA.