GRECIA
Los resultados electorales prorrogan la salida de Grecia de la eurozona
Por David López
3 min
Internacional18-06-2012
Durante las elecciones del 6 de Mayo, el 70 por ciento de los votantes habían apoyado a los partidos contrarios a las condiciones impuestas por el plan de rescate de 174.000 millones de euros. Sin embargo, la victoria de los conservadores ha supuesto una esperanza de permanencia en el euro.
Desde el partido conservador Nueva Democracia han prometido que renegociarán las duras condiciones del plan de rescate financiero, aunque dejan claro que el país debe permanecer en la zona euro. La Unión Europea ha aceptado flexibilizar los plazos del plan de rescate de Grecia, lo que permitiría una moderación de los ajustes presupuestarios, aunque no evitaría las exhaustivas reformas que debe aplicar el país. La UE ha advertido, no obstante, a los partidos griegos que “no puede haber cambios sustanciales” en las condiciones aceptadas por Grecia en marzo para recibir los 130.000 millones adicionales del segundo plan de rescate que evitó la quiebra del país. La canciller alemana, Angela Merkel, ha insistido en que las condiciones impuestas a Grecia a cambio del rescate financiero de la UE, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional no se pueden renegociar, tal como han planteado los partidos griegos. El segundo plan de rescate de Grecia, formulado en febrero de este año hasta el 2014, pretendía evitar que el país quebrase el pasado mes de marzo. El Eurogrupo dejó claro que la aprobación formal de la nueva ayuda financiera quedaba supeditada a que Grecia fuese aplicando las medidas previstas en el plan de ajuste y reformas y a que el programa de condonación parcial de la deuda pública fuera un éxito. Si la nueva coalición de gobierno fracasara, Grecia se vería abocada a abandonar la eurozona. Analistas profesionales como el premio Nobel de economía, Paul Krugman, han explicado que, en caso de que Grecia saliese del euro, se produciría un cambio de moneda y se impondrían una serie de restricciones bancarias para evitar la fuga de capitales y el colapso bancario. Posteriormente, los expertos han previsto un impago de deuda total, incluso a los fondos prestados por el plan de rescate. También estaría el problema de la nueva moneda que se devaluaría enormemente en las primeras horas de cotización y que la salida de Grecia podría contagiarse a otros miembros de la eurozona produciéndose corralitos dentro de los países más afectados por la crisis. Las autoridades de la eurozona han preparado planes de contingencia para una posible salida de Grecia tras el referéndum nacional propuesto en octubre por el ex presidente Yorgos Papandréu sobre la permanencia en el euro. Para evitar la onda expansiva que produciría Grecia en el caso de abandonar el euro, se ha previsto un nuevo fondo de rescate permanente de 500.000 millones de euros. Este plan está respaldado por un tratado internacional con multitud de herramientas para comprar bonos soberanos en el mercado abierto e inyectar capital en los bancos de la eurozona. En un informe, los analistas de la entidad Citi han considerado que el Banco Central Europeo tendría que aportar liquidez adicional por valor de 800.000 millones de euros a las entidades de la eurozona si se confirmara que Grecia finalmente abandona la zona euro. Los analistas creen que esta liquidez sería necesaria para hacer frente a una potencial fuga de depósitos y a la refinanciación de la deuda en el caso de los bancos de Irlanda, Italia, Portugal y España. Según sus cálculos, esta nueva inyección, que equivaldría a una subasta y media de liquidez a largo plazo, elevaría los activos del Banco Central Europeo desde el 33 por ciento del PIB de la eurozona al 41 por ciento.