FERIA DEL LIBRO
La Feria del Libro de Madrid no ayuda a los empresarios
Por Alejandra Rosales
2 min
Cultura11-06-2012
La 71 edición de la Feria del Libro de Madrid ha dejado ver que la crisis también les ha afectado. Ya en 2011 hubo una bajada del 4 por ciento en las ventas pero, este año, aunque se esperaba una reducción, los empresarios no imaginaban que las ventas podrían reducirse 19 por ciento. Las ganancias se han cerrado en 6,5 millones de euros, un millón y medio menos que el pasado año 2011.
En esta edición han participado 425 expositores, 22 menos que el pasado año, de los que 52 han sido librerías generales, 66 librerías especializadas, 272 editoriales, once distribuidores y 24 organismos oficiales. Todos ellos repartidos en 356 casetas, siete más que el año pasado. La presidenta de la Feria del Libro, Pilar Gallego, afirmó que “la Feria del Libro arroja unos datos que confirman la tendencia que, durante este año, ha seguido el sector, con una bajada importante en las ventas”. No obstante, el número de visitantes no ha descendido, el público sigue siendo fiel, pero los compradores han sido más selectivos y han comprado menos. El buen tiempo ha acompañado esta edición y ha favorecido, sin duda, la afluencia de público. Según el director de la editorial Páginas de Espuma, Juan Casamayor, la bajada de ventas se ha situado este año “entre un diez y un 20 por ciento”, “algo normal, si se tiene en cuenta que el consumo está parado, las políticas en torno al libro congeladas y los libreros preocupados por la crisis”. La situación se ha agravado aún más para aquellas editoriales cuyas casetas se encontraban en los extremos de la feria del Paseo de Coches, en el parque del Retiro, como ha sido el caso de la librería Méndez, que ha vendido entre un 30 y un 40 por cento menos que el año pasado. Según su director, Antonio Méndez, “esta ha sido la peor feria de las 32 ediciones que llevamos en el Retiro”. La excepción al desánimo la constituyen los sellos Rey Lear y Reino de Cordelia, que han vendido un 33 por ciento más que el año pasado. Este año se ha hecho patente el daño de la crisis que ha hecho descender las ventas pero, al mismo tiempo, el desarrollo de los e-books que está, poco a poco, relegando a un segundo plano la importancia del papel. La Feria del Libro de Madrid ha apoyado un año más actividades las actividades para los más pequeños e iniciarlos y potenciar la lectura y los valores.