INFRAESTRUCTURAS
Portugal cancela el tren de alta velocidad Madrid-Lisboa
Por Alba García Amaya
1 min
Economía22-03-2012
El Tribunal de Cuentas portugués ha anunciado que va ha “suspender definitivamente” la construcción del tren de alta velocidad que iba a unir las ciudades de Madrid y Lisboa en un tiempo inferior a tres horas. La línea de alta velocidad estaba prevista para el año 2013 e iba a vincular a Portugal con la red europea de alta velocidad. El gobierno portugués ya anunció esta medida el pasado junio cuando el Partido Social Demócrata (PSD) ganó las elecciones.
El Ministerio de Economía luso ha añadido en un comunicado tras conocerse la decisión del Tribunal de que esta decisión “viene a terminar con la polémica sobre el proyecto del tren de alta velocidad, que será definitivamente abandonado”, también ha añadido que “el Gobierno analizará a partir de este momento y pormenorizadamente los términos de la decisión del Tribunal de Cuentas teniendo presentes sus consecuencias jurídicas y económicas para defender el interés público y de los contribuyentes portugueses”. De igual modo, el Ejecutivo portugués ha dicho que su prioridad en estos momentos es la creación y refuerzos de enlaces de transporte de mercancías desde las ciudades de Sines y Aveiro, para así “fortalecer las condiciones y mejorar la competitividad de las exportaciones portuguesas”. La obra, que estaba presupuestada en unos 1.400 millones de euros, había sido adjudicada al consorcio Elos, encabezado por la constructora Soares de Acosta y la concesionaria de autopistas Brisa portuguesas. Portavoces de Soares da Acosta han declarado el jueves a los medios lusos que la empresa está estudiando recurrir el dictamen del Tribunal y reclamar una indemnización por los 264 millones de euros que ya se han gastado en el proyecto. En España, la decisión del Gobierno portugués ha sembrado controversia, sobretodo en Extremadura, ya que esta comunidad priorizó la creación de la línea de alta velocidad para mejorar la economía de la comarca. La noticia de la cancelación del proyecto ha coincidido con la segunda huelga general en menos de seis meses Portugal. Esta ocasión ha sido convocada por el mayor sindicato del país, la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGPT), para luchar contra la reforma laboral aprobada en el país y la política económica del gobierno conservador de Passo Coelho. Según la CGTP el balance de la protesta ha sido “muy positivo”.