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CORRUPCIÓN

El caso Palma Arena, a fondo

Por Patricia PérezTiempo de lectura2 min
Economía22-03-2012

El caso Palma Arenas comenzó a principios del mes de octubre de 2007, cuando el Gobierno de Baleares cambió de signo político y con ello de presidente. El nuevo presidente Francesc Antich, perteneciente al Partido Socialista, encontró un agujero. La deuda provenía de la edificación de un polideportivo multiusos en la capital balear.

Este polideportivo, del que proviene el nombre del caso, costó 90 millones de euros cuando se había valorado por un poco más de 47 millones. Tras una larga investigación de diez meses, la Fiscalía Anticorrupción ordenó arrestar al exgerente del consorcio, Damián Amengual; al exjefe de servicios, Juan Francisco Gosálbez, y su esposa María Auxiliadora; el contable del consorcio, Jaime Cerdà, quien quedó en libertad tras declarar; al igual que el empresario de la construcción, Marcos Pérez Martínez. Se les condenaba por la existencia de posibles delitos de malversación continuada de caudales públicos, cohecho, prevaricación, negociaciones prohibidas a los funcionarios y falsificación documental. El mismo mes de agosto la ex consejera de Presidencia de Matas, Rosa Puig, fue detenida por malversación de caudales públicos en el reciente caso del Consorcio de Turismo Joven. Otros de los imputados fue el columnista del periódico El Mundo Antonio Alemnay, encargado de realizar los discursos de Jaume Matas. Alemany afirmó supuestos desvíos de fondos públicos ligados al caso Palma Arena y presuntos ingresos irregulares que pudo percibir desde el Gobierno. El juez le impuso una fianza de 250.000 euros y le retiró el pasaporte. Matas, que era uno de los principales imputados, le daba sobres con dinero que ascendieron a 132.000 euros a su cuñado y exgerente del PP Fernando Areal, según afirmó éste en marzo del 2010. Estos sobres irían destinados a las obras de su casa de Palma y a la nueva casa de Madrid. La Fiscalía pidió prisión provisional con una fianza de tres millones por miedo de fuga por parte de Matas. Poco a poco avanzaron las investigaciones del caso: pagos en negro, engaños a Hacienda, sobornos millonarios de José Luís Moreno o los pinchazos telefónicos se ponían más en contra de Jaume Matas. Cada vez más personas pedían su suspensión y las investigaciones del fiscal anticorrupción llegó hasta el Instituto Nóos, creado por el Duque de Palma, Iñaki Urdangarín, al que ahora se acusa junto a su socio de malversación de fondos públicos. De momento, no se sabe qué pasará con Matas y Urdangarín pero todo a punta, al menos para el primero, que llegaran a pasar un tiempo en prisión.