TRÁFICO
La DGT levanta ampollas entre víctimas de accidentes
Por Aída Menéndez Cuesta
2 min
Sociedad22-03-2012
La campaña publicitaria realizada por la DGT ha chocado con un mar de opiniones. Bajo el eslogan “Hay que estar a lo que hay que estar”, Leo Harlem, actor monologuista, ha mostrado los riesgos que corren los conductores al volante. Consultar el GPS, encenderse un cigarrillo o cambiar el canal musical son motivos de sanción, infracciones que alcanzan la cifra de 10.889 multas individuales.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha cambiado la manera de dirigirse a sus públicos objetivos. Dejan atrás la sangre de las carreteras propuestas en sus anteriores anuncios, dando paso a monólogos de toque humorístico cuyo objetivo principal es sensibilizar y concienciar de los peligros que entrañan las distracciones al volante. Una campaña que ha cambiado el tono con el que se ha estado trabajando durante estos años y que ha provocado múltiples opiniones, desde la aceptación como una manera más saludable de concienciar a la sociedad hasta la intromisión abusiva en el respeto por las víctimas de accidentes. El presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA, Francisco Canes, ha mantenido que se trata de “un problema muy serio”. Su opinión se centra en despertar una conciencia y dar una visión clara de la crítica situación en las carreteras, además añade que “a nadie se le ocurriría hacer una campaña de este tipo hablando de los niños que mueren de hambre ni de la violencia de género”. Por otra parte, Eugenia Domenech, directora general de Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT), se ha mostrado a favor de la campaña, entendiendo que “el que utilice el humor siempre que sea respetuoso no nos parece mal”. Además apuesta por el humor para “llegar y hacer reflexionar a la gente”. Dejando aparte las reacciones de las distintas asociaciones, los resultados quedan claros. Durante estos días los agentes de Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han controlado casi 855.000 vehículos y han formulado 10.889 denuncias. De este último grupo, el 80 por ciento, es decir, 8.711 multas corresponden al uso manual del teléfono móvil. Datos que demuestran el mal uso que se hace de las nuevas tecnologías al volante. Herramientas que tratan de facilitar la vida al conductor se vuelven antagonistas del problema, poniendo en riesgo la vida. Por ello, se han creado monólogos de un minuto de duración centrados en un tema, bajo los nombres “El peatón electrónico”, El coche en la oficina” y “No sin mi GPS”.