ELECCIONES RUSAS
La oposición rusa lucha por impugnar los comicios
Por Pablo Romero
3 min
Internacional05-03-2012
Putin ya había señalado el pasado miércoles que los opositores tenían la intención de grabar en video supuestas irregularidades para poner en duda los comicios del domingo. En su discurso apuntó, "Tengo fundamento para decir que nuestros oponentes se disponen a cometer violaciones a la ley que puedan confirmar que los resultados de las elecciones se falsificaron. Ellos mismos echarán las boletas, tendrán todo bajo control y harán la denuncia".
La oposición piensa que existen argumentos suficientes para asegurar que Putin no logró la victoria de manera justa. El líder del partido liberal Yábloko, Serguéi Mitrojin, denunció que durante la jornada de votación se han detectado "numerosas falsificaciones, en su mayoría en forma de carrusel", un fraude que consiste en trasladar en autobuses a decenas de personas por diferentes colegios electorales para que voten repetidamente por el partido gobernante. Mitrojin considera también "muy grave" el hecho de que el candidato de su partido, el veterano Grigori Yavlinski, no fuera registrado como candidato en las elecciones del domingo sin motivo aparente. El opositor y líder del Frente de Izquierdas, Serguéi Udaltsov, aseguró que la oposición no parlamentaria no reconocerá los resultados de las presidenciales, según las agencias rusas y declaró "Tengo información fidedigna de que en las instituciones financiadas por el Estado en Moscú a la gente le prometieron a unos premios, a algunos días libres y a otros favores". El ex primer ministro, Mijaíl Kasiánov, aseguró que la oposición no parlamentaria no solo pide la repetición de las elecciones generales sino también las parlamentarias de diciembre. Los partidos opositores más importantes tienen clara la base de sus quejas, no dudan al decir que si Putin sigue en el Kremlin nada cambiará. Creen que Rusia necesita un cambio urgente y piden a Putin que deje el cargo tras 12 años en el poder. Los perfiles de los rivales de Putin El opositor con mayor número de votos fue el comunista Guennadi Ziugánov, con un 15 por ciento. Formó parte del Partido Comunista ruso, se opuso a la Perestroika de Gorbachov y ha sido candidato las tres últimas veces. Una de sus estrategias, es utilizar en sus discursos una retórica nacionalista para ampliar sus votantes. El populista Vladímir Zhirinovski logró hasta un ocho por ciento. Aboga por la reincorporación de las antiguas repúblicas soviéticas, ha hecho comentarios antisemitas y apoya la recuperación de Alaska. Su propuesta más controvertida fue la construcción de unos ventiladores para expulsar los desechos nucleares rusos hacia Alemania. Mijaíl Prójorov, con un seis por ciento en las generales, es oligárquico, posee 13.000 millones de euros, una cifra que responde a la tercera fortuna de Rusia. Prójorov ya había intentado presentarse en las legislativas de diciembre pero por problemas con el Kremlin renunció. Serguéi Mirónov, el socialdemócrata, consiguió un cinco por ciento en los sondeos. Fue jefe de la Cámara Alta rusa durante los últimos diez años y es líder del partido Rusia Justa. También fue candidato en 2004 pero solo obtuvo un uno por ciento de los votos. La sospecha internacional Por parte del Departamento de Estado de EE.UU., piden una investigación "independiente y creíble" sobre las irregularidades en las elecciones. Señalan que se han observado mejoras respecto a las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, que según los críticos estuvieron plagadas de irregularidades. Confirmaron que Putin recibió una clara ventaja sobre sus rivales en los medios y que se utilizaron recursos estatales para ayudarle a ampliar su dominio de Rusia durante seis años más. Mientras que por parte de las potencias europeas, la incertidumbre sobre la relación con el presidente ruso es cada vez mayor y aún no se han producido declaraciones al respecto.