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Veto ruso-chino en la ONU

Rusia y China vetan la resolución de la ONU sobre la represión siria

Por Amada MaxwellTiempo de lectura3 min
Internacional06-10-2011

La resolución de los países de la UE recibió nueve votos a favor y cuatro abstenciones. Según el comisionado de la ONU de Derechos Humanos, unas 2.900 personas han perdido la vida desde el inicio de la Primavera Árabe en Siria y la consiguiente represión del régimen de Bashar Asad.

El texto respaldado por Estados Unidos, y propuesto por Francia, Reino Unido, Alemania y Portugal fue mucho más débil que lo inicialmente planteado por sus delegaciones. La resolución no incluía la imposición de sanciones contra Damasco, como propuso Washington, pero sí amenazaba con acciones concretas si no se detiene la represión contra los manifestantes. Los países europeos presentaron el pasado 28 de septiembre un proyecto de resolución con una "fuerte condena por parte de la comunidad internacional ante la represión que sigue adelante en Siria". Inicialmente el texto contenía "amenaza de sanciones" contra el régimen sirio, aunque tras numerosas negociaciones, en las que rusos y chinos habían mostrado su rechazo a ello, los países europeos modificaron esas palabras para tratar de que su apuesta se aprobara. Tras negociaciones de último momento e intentos de última hora para cambiar el veto ruso-chino, la votación tuvo lugar una hora más tarde de la hora establecida inicialmente. La sentencia de los países de la UE recibió nueve votos a favor y cuatro abstenciones, además del voto en contra de las delegaciones rusa y china, miembros permanentes del Consejo de Seguridad y por tanto con poder de veto. Las comisiones de Francia, Reino Unido, Alemania y Portugal no pudieron evitar el doble veto a su texto de condena contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad. Los cuatro países que se abstuvieron fueron Sudáfrica, India, Brasil y Líbano. Estos mismos países habían hasta ahora unido sus fuerzas a Rusia y China para evitar que los distintos intentos de los países de la UE de condenar a Siria mediante una resolución fueran fructíferos. Gérard Araud, embajador francés ante la ONU, señaló que "estos vetos son un rechazo al formidable movimiento a favor de la libertad y la democracia que es la primavera árabe" y añadió que "ningún veto puede dar carta blanca a las autoridades de Siria que han perdido toda su legitimidad matando a su pueblo". EE.UU., que ha ejercido su derecho a veto unas 80 veces, la mayoría concerniendo a Israel, pedirá explicaciones a Rusia y China tras su veto. "Esos países tendrán que explicarse ante el pueblo sirio", advirtió Clinton desde Santo Domingo. La secretaria de Estado de EE.UU. aseguró también que el Consejo de Seguridad no ha cumplido con su responsabilidad al no aprobar el texto sobre la represión en Siria. "Consideramos que el Consejo de Seguridad fracasó el martes a la hora de enfrentar el reto moral y las amenazas crecientes a la paz internacional que causa la brutalidad del régimen sirio", indicó. En los meses que dura la represión en Siria, el máximo órgano de decisión de la ONU ha sido incapaz hasta el momento de aprobar una resolución de condena a Damasco, aunque sí adoptó en agosto una declaración presidencial -texto de menor rango- en el que condenó la represión de Al Asad. El embajador de China, Li Baodong, señaló que "esta resolución solo se centra en ejercer presión sobre Siria, pero creemos que hablar de sanciones no ayuda a suavizar la situación sobre el terreno", y pidió "moderación a las partes enfrentadas". Al Gobierno de Asad solicitó que inicie "un proceso político sin exclusiones". Rusia y China se opusieron al texto y ejercieron su poder de veto, como miembros permanentes del Consejo, de manera conjunta por primera vez desde julio de 2008, cuando se opusieron a una resolución que proponía sanciones contra Zimbabue. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha recordado la "obligación moral" que tiene ese órgano de "evitar un mayor baño de sangre y de ayudar al pueblo sirio".