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TELEVISIÓN

La doble cara del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales

Por Sara Pérez HernándezTiempo de lectura3 min
Comunicación27-02-2011

Después de la declaración de Isabel García en Telecinco, es necesario preguntarse hasta qué punto son capaces de llegar los diferentes canales de televisión por tener un buen índice de audiencia y detenerse a pensar si es necesario un organismo de control en la televisión que evite estas actuaciones. El Gobierno ha dado luz verde a la Ley de Comunicación Audiovisual que creará un órgano supervisor de las televisiones. Sin embargo, para el profesor de ética de la Universidad Francisco de Vitoria, Ángel Agejas, éste sería “peligroso” porque “pasa por alto las libertades”.

España está acostumbrada a la incesante telebasura de hoy en día, pero ¿dónde está el límite? ¿Todo vale en televisión para conseguir audiencia? Tras la entrevista en directo a Isabel García, que tuvo lugar el pasado viernes en el programa de Ana Rosa Quintana, donde confesaba que su marido fue el autor del crimen de la pequeña Mari Luz, es preciso estudiar cuál es el límite del periodismo. Según informa el diario El Mundo, miembros de Cuarzo, la productora de AR, "acompañaron a Isabel García día y noche" durante los últimos días "para evitar que pudiera aparecer en el plató de otra cadena" como una muestra del afán por conseguir una exclusiva. Es cierto que esas declaraciones son importantes y necesarias para la sentencia de estas personas, pero ¿es el deber de estos periodistas? ¿Quién pone los límites? La creación de un organismo de control de la televisión es una de las alternativas del Gobierno para frenar así este tipo de situaciones y controlar las emisiones. Un control que estudie si lo que quiere hacer cada uno de los programas no atenta a ningún tipo de principio de la persona con el único objetivo de conseguir más audiencia que la cadena rival. O en el peor de los casos, que ponga en peligro directamente la vida de la persona implicada, como ocurrió con el caso Svetlana, una mujer que confesó en el Diario de Patricia que era maltratada y al día siguiente fue asesinada por su ex pareja. El Gobierno ha dado luz verde a la ley de Comunicación Audiovisual que supondría, en cierta medida, un control de las emisiones en televisión. La ley fija unas normas sobre contenidos y funcionamiento empresarial y crea un órgano supervisor, el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA). El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, afirmó que el CEMA debería abordar contenidos que incorporan "valores devaluados de la convivencia" y "climas de crispación y enfrentamiento”. Este órgano regulador tendrá capacidad interventora y sancionadora sobre los comportamientos en materia audiovisual que "violenten radicalmente los principios en los que se configura nuestra convivencia", añadió. Sin embargo, tener un órgano de control puede ser también contraproducente. Así opina el profesor de Ética de la Universidad Francisco de Vitoria, José Ángel Agejas, que afirmó al diario El Imparcial que "el problema en los medios de comunicación es cuando la autorregulación falla y no se cumplen los códigos deontológicos”. Según él, en el Código Penal ya se contemplan la mayoría de delitos que el Consejo pretende sancionar, "el peligro real radica en que con la creación de este Consejo se pone en manos del Ejecutivo la capacidad de sanciones por delitos de opinión”. Así, "el Gobierno se convierte en sancionador y en sus manos queda el control de la profesión periodística". Otro organismo similar es el Consejo Audiovisual de Cataluña, un ente público independiente con competencias sobre los contenidos del sector audiovisual en Cataluña, creado por ley el año 2000 con la voluntad de ser un referente social de prestigio y de velar para la calidad y el rigor de los medios audiovisuales que emiten en Cataluña.