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MENSAJE DE NOCHEBUENA

Solidaridad con los parados y autónomos que pagan la crisis

Por LaSemana.esTiempo de lectura2 min
España24-12-2010

Hay más de cuatro millones de personas sin trabajo en España. Así que el Rey ha querido acordarse de ellos, por encima del resto, en su discurso de Nochebuena. Sabe que son quienes peor lo están pasando en estos momentos de dura e intensa crisis económica. Y les ha transmitido el ánimo de la Corona.

En este año 2010, para el Rey "lo más doloroso es que ha golpeado a tantos hombres y mujeres que han sufrido -en su propia carne o en sus familias- la pérdida de empleos". Por eso, considera que deben ser la principal preocupación del país y "una prioridad insoslayable" para el Gobierno a la hora de buscar salida a la situación económica. "La sociedad española no puede dejar que, especialmente, tantos jóvenes carezcan por más tiempo de un trabajo. Pienso asimismo en quienes han tenido que cerrar comercios, talleres o negocios. En todas las personas que han asumido grandes sacrificios y esfuerzos a lo largo de este año: trabajadores asalariados, autónomos, profesionales, empresarios, pensionistas o funcionarios. Todos ellos merecen nuestro más amplio respaldo", dijo en su mensaje televisado. De esta forma se acordaba no sólo de los que han pasado a engrosar las listas del paro, sino también de los jubilados a los que van a congerlarles la pensión, los pequeños empresarios agodados por la falta de liquidez y de ayuda financiera de los bancos y de los funcionarios a los que les han recortado el sueldo este mismo año. El jefe del Estado reconoció sus "múltiples desvelos diarios" y les envió su "mayor gratitud" por asumir semejantes sacrificios, pues así "contribuyen al bien de todos". Hacen falta reformas El Rey adujo que "es preciso seguir adelante con empeño, ganar la batalla al paro con decisión, constancia y firmeza; mejorar en productividad y competitividad, en educación e innovación; y volver a situar a nuestra economía con visión de futuro en el pelotón de cabeza, manteniendo nuestra protección y cohesión social". Esto significa no hacer más recortes sociales, a pesar de las advertencias de la Unión Europea al Gobierno de Zapatero, aunque sí incidió de forma muy expresa en la necesidad de cumplir los compromisos que el país ha adquirido con los socios comunitarios "en materia presupuestaria y de déficit". Esa es la base sobre la que, en su opinión, se puede recuperar el crecimiento económico y, posteriormente, volver a crear empleo. Para ello, abogó por "modernizar nuestro modelo productivo y generar mayor confianza para reactivar nuestra economía, proyectando al mundo nuevos ejemplos de vitalidad y de impulso como sociedad". Advirtió de que "todavía no se ha logrado una plena estabilización y recuperación internacional" pese a las "importantes decisiones" que se han tomado desde las instituciones públicas. Además, recomendó máxima prudencia. A pesar de "ciertos signos alentadores", cree que aún no se ha terminado una crisis que está resultando "más larga e intensa de lo esperado". El Rey es optimista, pese a todo, y considera que de la misma manera que España logró superar "con éxito" anteriores crisis económicas, ahora puede salir del pozo si emplea "los instrumentos necesarios para lograrlo de nuevo".