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ARTE

Los jardines impresionistas en el museo Thyssen

Por Adriana EscaladaTiempo de lectura1 min
Cultura15-11-2010

El impresionismo revivirá en el museo Thyssen a través de la exposición Jardines impresionistas. Se trata de un importante proyecto realizado en colaboración con la National Gallery de Edimburgo, y comisariada por Clare Willsdon, profesora de la Universidad de Glasgow, Michael Clarke, director de la National Gallery of Scotland y Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza.

En los años 70, el impresionismo dominó gran parte del arte del momento. A esto se le añade que en ese tiempo los pintores solían realizar sobre todo obras en las que el protagonista eran los jardines. De este modo, la exposición recoge los jardines impresionistas en la pintura de la segunda mitad del siglo XIX, tanto de artistas que se corresponden con dicho arte, como otros de artistas precursores; es el ejemplo de Delacroix, Corot o Courbet, así como de artistas posteriores, entre los que destacan Klimt o Sargent. En las pinturas el observador puede admirar cientos de plantas y especies de flores procedentes de Asia, África y América, al igual que la inauguración de los parques reales. Estas plantas estimularon en Francia y otros países europeos un gran movimiento hortícola. Pero no a todos los pintores impresionistas les dio por diseñar y cultivar jardines, es el caso de Monet y Caillebotte. La exposición está marcada por tres oposiciones: entre la ciudad y el campo, en el que se encuentran pintores tal como Barbizon y Manet; el parque público y el jardín privado, que destacan Parc Monceau, el Bois de Boulogne o el Trocadero, lo decorativo y lo productivo. Las dos últimas salas de la exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza se centran en la dedicación de Pissarro al tema del huerto, dando importancia a la figura del campesino trabajando. Algunos alumnos de Pissarro o que se vieron influenciados por él, como Cézanne, Gauguin o Van Gogh, están también representados aquí. En un espacio aparte, se observa la pintura española de la época, representada por nombres como Sorolla, Regoyos, Pla, Meifrèn o Anglada-Camarasa. El visitante se encontrará cerca de unas 140 obras maestras repartidas en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza.