PRÍNCIPE DE ASTURIAS
Manos Unidas y la lucha contra el dolor, los “otros” grandes premiados
Por Javier M. Fandiño
2 min
Cultura23-10-2010
Siempre se ha dicho que el fútbol es lo más importante de lo menos importante. La ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias del viernes fue un claro ejemplo de ello. Mientras que la Selección Española de Fútbol copó la gran mayoría de las miradas, Manos Unidas, la lucha contra el dolor y la Organización Nacional de Trasplantes vieron recompensada su insustituible labor contra el subdesarrollo y en favor de la vida humana desde un papel casi secundario. Muchos los consideran los “otros” ganadores de la noche, pero ellos son los grandes protagonistas.
Un año más, el Teatro Campoamor de Oviedo se vistió de gala para celebrar la XXX edición de los Premios Príncipes de Asturias. Si bien el color protagonista fue el rojo de una selección que se ha alzado como un ejemplo de ambición y superación ante un país que no vive la mejor etapa de su historia, el resto de premios, desde el de Investigación Científica a la Concordia, pasando por el de la Cooperación Internacional, se han caracterizado por un necesario reconocimiento a las labores humanitarias. Precisamente por eso, la Fundación ha decidido otorgar el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia a la Organización No Gubernamental Manos Unidas por “su contribución en la lucha contra el hambre y en reducir la mortalidad materna”. La ONG católica, que ha desarrollado un papel fundamental durante cinco décadas en la lucha contra el subdesarrollo, ha agradecido en un comunicado a “todos aquellos que con su apoyo han hecho posible este galardón” y ha señalado que el beneficiario de los 50.000 euros de premio será Haití, desolado desde los terremotos del 12 de enero. Por otra parte, el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional ha ido destinado a The Transplantation Society de Canadá y a la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) por su contribución en la realización de trasplantes de órganos en el mundo. En la entrega del galardón, el Príncipe Felipe señaló la generosidad española en la donación de órganos, que llega a duplicar la tasa europea con cerca de 35 donantes por millón de personas, y señaló la importancia de una labor que ayuda a “salvar millones de vidas humanas”. Los estadounidenses David Julius y Minda Watkins y el israelí Baruch Minke fueron otros de los premiados de la noche gracias a su liderazgo científico en la labor de la lucha contra el dolor y recibieron el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Según reza el acta del jurado, los tres investigadores han realizado descubrimientos en el ámbito de la neurobiología sensorial “que permiten una comprensión más profunda de las bases celulares y moleculares de las diferentes sensaciones, en especial la del dolor”. Para el jurado, este avance podría permitir en un futuro paliar el dolor crónico, “uno de los grandes retos a los que se enfrenta la medicina”.