ELECCIONES EN REINO UNIDO
Los británicos eligen en las urnas al nuevo primer ministro
Por Felipe E. Larach
1 min
Internacional06-05-2010
Últimas horas para saber quién será el próximo inquilino del número 10 de Downing Street. Por el momento, ninguno de los tres candidatos tiene el puesto asegurado, y por eso, han aprovechado las últimas horas para ganar votos. Son una de las elecciones más reñidas, y es que un 40 por ciento de la sociedad sigue indecisa.
Todo son incógnitas excepto que la mayoría absoluta tiende a ser inalcanzable. Si esto ocurriese después de los votos se produciría una fase de negociaciones, que recordarían a las elecciones de 1974, las últimas donde ésta no fue conseguida. En el último día de campaña, los tres candidatos han centrado todos sus esfuerzos en llegar a los indecisos. En la agenda de Gordon Brown se encontraron lugares como Bradford o el sur de Escocia, donde hizo todo lo posible por aumentar sus posibilidades en estas elecciones, posibilidades que han visto un claro aumento a lo largo de toda la campaña. En sus mítines Brown ha prometido garantizar “la vuelta a la normalidad de una economía que acaba de superar la recesión más prolongada”, y aclaró que “no era momento para los conservadores”. David Cameron, candidato del Partido Conservador, ha pasado toda la noche en vela viajando por el norte de Inglaterra donde se ha reunido con pescadores y demás trabajadores. Cameron, que lidera los sondeos, mencionó la necesidad de un cambio para “poner fin a un proyecto que considera agotado”. El aspirante liberal-demócrata, Nick Clegg, ha viajado a lo largo de todo el país, empezando en el sur, en Eastbourne, y terminando en el norte, Durham y Sheffield, zona obreras, que eran inalcanzables para el candidato liberal-demócrata hace unos meses. Ha sido la revelación de estas elecciones, y esperan que su éxito en los debates televisivos se refleje en votos en las urnas. Será el viernes por la tarde cuando está previsto que todos los votos, incluidos los recibidos por correo, estén contados. Hasta ese momento la incertidumbre invadirá Reino Unido.