Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

TAILANDIA

El Ejército se prepara para dispersar a los 'camisas rojas' del centro de Bangkok

Por Miguel MartorellTiempo de lectura2 min
Internacional26-04-2010

Las amenazas del primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, de ordenar al Ejército y a la Policía un asalto masivo contra las zonas en las que se atrincheran los 'camisas rojas' no ha detenido las protestas que se suceden desde mediados de marzo. De hecho, sólo ha contribuído a extender las revueltas en otras zonas del país.

Los cerca de 8.000 seguidores del Frente Unido para la Democracia y la Dictadura que siguen atrincherados en el corazón financiero y comercial de Bangkok están listos para un ataque del Ejército a gran escala. El 'chivatazo' llega a través de miembros de las fuerzas de seguridad que simpatizan con la causa de los manifestantes, la mayoría de ellos pertenecientes a una clase baja que ha visto en el colapso de la zona rica de Bangkok una oportunidad para que la élite les haga caso. A los más de 25 muertos y centenares de heridos en explosiones y revueltas que se han sucedido en las últimas semanas hay que añadir ahora 8 heridos más en la explosión de un artefacto cerca de la casa de un político del actual Gobierno. A la situación podrían quedarle horas o días, pues el propio primer ministro se comprometió el sábado a expulsar a los miles de opositores del centro de Bangkok. La posibilidad de una negociación quedó descartada hace semanas, ante el enquistamiento de posiciones de ambos bandos. Aunque lejos del centro financiero de Bangkok se respira una tensa calma que podría hacer olvidar lo que sucede en el país, lo cierto es que las protestas se han extendido a otras zonas de Tailandia, preferentemente a las del norte rural, donde el Frente encuentra sus seguidores. El objetivo de las mismas es evitar que más miembros del Ejército y de la Policía de otras provincias lleguen a Bangkok. En España, el Ministerio de Exteriores ha desaconsejado "absolutamente" que sus ciudadanos viajen a Tailandia. La crisis política que ahora parece a punto de reventar en el país asiático dura ya cuatro años, desde que en 2006 un golpe de Estado depusiera al multimillonario y entonces primer ministro Shinawatra. Los 'camisas rojas', sus seguidores, parecen haber olvidado los 'pecados' de un dirigente acusado de corrupción y abuso de poder y que ahora podría estar dirigiendo y financiando las revueltas desde el exilio.