REFORMA DE PENSIONES
España tendrá la población más envejecida del mundo dentro de 40 años
Por Juan Heralta Rodríguez
2 min
Economía31-01-2010
Dentro de cuarenta años, España podría convertirse en el país con la población más longeva del mundo, según un informe emitido por la INE. Esta situación podría acarrear posibles problemas económicos y sociales, debido al bajo índice de natalidad. Antes el alto número de inmigrantes paliaba esta situación, pero acabará por convertirse en una solución a corto plazo, ya que este año, por ejemplo, el número de inmigrantes se ha reducido en un millón.
España en el año 2050 será el país con la población más envejecida del mundo. Este país tendrá más gente mayor de 60 años que niños, según un estudio elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dependiente de la ONU y corroborado esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esto acarreará una situación difícil de llevar puesto que faltaran personas en edad de trabajar. Por tanto, dentro de cuarenta años, por cada diez personas en edad de trabajar habrá casi nueve potencialmente inactivas, puesto que el análisis afirma que habrá el doble de mayores de 64 años que ahora y los menores entre cero y quince años crecerán tan sólo en un 2,2 por ciento. Esto supondría que, por primera vez en la historia, el porcentaje de jóvenes sería menor que el de personas de la tercera edad. Esto puede deberse a los cambios económicos y sociales que se han producido en los últimos años, pero sobre todo a los bajos índices de natalidad. En los próximos años se espera que la población de España aumente en 2,1 millones, alcanzando los 48 millones. A esto se une que se espera que la tasa de fecundidad llegue a 1,71 hijos por mujer, cifra inferior al 2,1 necesario para regenerar la población. Este problema se palió hace unos años con el aumento de inmigrantes en España, pero esta solución ha acabado por convertirse en una alternativa únicamente a corto plazo, puesto que, con el paso del tiempo, saldrán a flote las desaceleraciones económicas, un mercado de consumidores más reducido y un aumento de las cargas sociales. Se necesitarían entre 2 y 3 millones de inmigrantes para compensar los desequilibrios que provoca la falta de población activa, algo que parece muy difícil que se cumpla ya que según los cálculos del INE, llegaran a España 3,8 millones de extranjeros, un millón menos que entre 2002 y 2008; y esta cifra se reduciría a 400.000 personas anuales a partir de 2019. Sin embargo, de momento, uno de cada tres nacimientos en hospitales de las grandes capitales son hijos de inmigrantes. Al haber poca población activa, una de las soluciones propuestas es que el índice de productividad sea muy alto gracias a la educación y la formación. Pero surge el problema de que en España se invierte poco en educación e investigación, lo que provoca que muchas personas se marchen al extranjero. Además surge otro problema que las empresas sólo contratarán a gente joven, no mayor de 35 años, puesto que les sale más barato debido también a que la aplicación de nuevas tecnologías les es más fácil de aprender a la gente joven. Por tanto, esta solución podría provocar un aumento de paro de la población entre los 35 y 65 años, no porque no sean menos productivas, sino porque las empresas por ahorrar costes preferirían la contratación del joven. Aún así, el INE ha afirmado que España está todavía a tiempo de poder revertir la situación.