DISCURSO DE LA UNIÓN
Obama: "EE.UU. triunfará empezando por el camino de la economía"
Por Rocío Linares
4 min
Internacional28-01-2010
Termina uno de los años más difíciles en la historia de Estados Unidos. Obama asegura que ha pasado lo peor pero que es necesario un giro para proyectar toda la potencia del país. La Ley de Estímulo es el motor que impulsa este camino de recuperación y de renovación. El presidente ha destacado en su discurso la importancia de la unión de todos los políticos y ciudadanos para sacar adelante su proyecto y a los Estados Unidos de América.
La economía está en el inicio de la reforma. Como aliento a los contribuyentes, establecerá una cuota a las entidades financieras más poderosas para repartir sus beneficios entre los ejecutivos y quienes socorrieron a estas entidades. Para los desempleados ha anunciado un aumento de prestaciones que beneficiarán a más de 18 millones de estadounidenses. El seguro de salud cuesta menos de la mitad para las familias que obtienen su cobertura a través de la Ley de Reconciliación Presupuestaria (COBRA). Los recortes fiscales se han extendido al 95% de las familias trabajadoras y a las pequeñas empresas. Los compradores de una primera vivienda, los padres que invierten en sus hijos y sus cuidados y los universitarios que están pagando la universidad también disfrutarán de estas facilidades. Un aspecto importante ha sido mantener la estabilidad en el impuesto sobre la renta. La economía se recupera a paso lento beneficiando tanto a los activos como a los jubilados. Las empresas reanudan sus inversiones y amplían su plantilla de trabajo. Los fondos de pensiones también se recuperan. Sin embargo, el empleo se reactiva cuando las familias poseen más bienes para gastar e invertir. Cuando fluye la circulación de dinero. Los nuevos puestos de empleo que han sido creados pertenecen al sector de educación y construcción. No obstante, uno de cada diez estadounidenses sigue sin encontrar trabajo, por lo que estima la creación de un millón y medio de puestos más. Siete millones de personas que se añaden a la lista de parados motivan a la creación de una nueva Ley de Empleo, que queda establecida como prioridad para el 2010. La iniciativa comienza por premiar las decisiones a la presentación de nuevos proyectos empresariales y la ambición en las pequeñas empresas que ya están construidas. Este sector encuentra a menudo dificultades en su financiación por su tamaño e importancia. Para alentarlos, 30.000 millones de dólares serán gestionados por los bancos para hacerles concederles las ayudas pertinentes. Apostarán también por la ampliación de plantilla o el incremento de los salarios a través de un crédito fiscal. De igual modo, estas entidades quedarán exentas del impuesto de ganancias de capital. Quienes se renueven e innoven, tanto pequeñas, medianas como grandes empresas, obtendrán incentivos fiscales. Plan de Infraestructuras Los mismos ciudadanos renovarán el país. Nuevas iniciativas en infraestructuras, que financiadas por el plan de recuperación, darán puestos de trabajo autóctonos e impulsarán a EE.UU. a la competición en materias como limpieza de energías o transportes rápidos. Así quienes ofrezcan una oportunidad a los trabajadores estadounidenses contarán con mayores beneficios y les serán eliminadas las desgravaciones fiscales. Otra de las propuestas ha sido la construcción de una nueva generación de centrales nucleares limpias. A pesar de las dudas que esto plantea por la coyuntura económica, el presidente está convencido de que el liderazgo en este sector supondrá el primer puesto en la economía mundial. La reforma financiera está ligada al plan de recuperación. Es una base fundamental para que el dinero circule y sea accesible a los motores que iniciarán el ascenso. El aumento de exportaciones y búsqueda de nuevos mercados supone también un avance para esta recuperación. La educación se basará en el premio al éxito y contendrá reformas para las universidades y una mayor inversión en el cuidado para los más pequeños. Varapalo a la deseada reforma sanitaria Por otro lado, Obama menciona la reforma sanitaria, un tema que sin duda ha provocado las dudas entre la población. El abordaje de la cuestión pretende garantizar una calidad de vida a todo ciudadano estadounidense. La seguridad reforzará la unión de sus estados y les llamará a una lucha unida contra sus oponentes mientras las cuestiones internacionales están en estudio. Con vistas al futuro, Obama estima que a partir de 2011, cuando la economía se fortalezca, “estarán preparados para congelar los gastos del gobierno durante 3 años” aunque únicamente recortarán dinero de cuestiones prescindibles. La seguridad social y nacional no se verá afectada. Todas las propuestas conforman una actuación rápida. La espera para Obama no ha hecho más que atrasar la recuperación y la modernización mientras que otros gobiernos como China, India o Alemania, no han estado quietos. El presidente confía en la potencialidad que pueden desarrollar los estados Unidos y sin duda luchará para que su reforma salga adelante porque repercute directamente en el panorama mundial.