REFORMA FINANCIERA
Las primeras reacciones de Europa a la reforma financiera de Obama
Por Juan Antonio Marín
2 min
Economía21-01-2010
El plan bancario de Obama ha tenido una buena acogida en la UE, tanto por la Comisión Europea como el Banco Central Europeo (BCE). Sin embargo, aún está en el aire la decisión de si se aplicarán o no. De hecho, la UE está llevando a cabo su propio plan financiero, con cambios importantes en su legislación con respecto a este sector.
En el caso de Francia, Reino Unido y Alemania, los principales encargados de la economía han respaldado el plan y lo consideran muy positivo. La ministra de Economía francesa, Cristina Lagarde, ha declarado que es un "muy, muy buen paso adelante". "La apuesta de Obama a favor de regular los mercados, que era un tema tabú difícil de abordar en los círculos financieros estadounidenses, es vital para contener y limitar los excesos de los bancos. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Economía de Alemania, Michael Offer, ha afirmado que "ayudan a continuar con el debate a nivel internacional" sobre la reforma de los órganos de supervisión. Estas medidas no son algo totalmente nuevo. En la cumbre del G-20 celebrada en Londres en mayo de 2009, Nicolas Sarkozy y Angela Merkel se aliaron para hablar con una sola voz en dicha cumbre y propusieron algunas soluciones contra la crisis económica mundial. Los dos mandatarios de Francia y Alemania hablaron de la necesidad de publicar una lista de paraísos fiscales para hacer frente a aquellos que se nieguen a ser controlados, así como la importancia de diseñar una nueva arquitectura del sector financiero, con el propósito de evitar futuros desajustes en la economía a escala mundial. En el caso de los paraísos fiscales, el G-20 aprobó terminar con los que figuran en la lista negra de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así como regular de forma más estricta a las entidades financieras no bancarias, como los fondos de inversión de riesgo o hedge funds, que siguen siendo ajenos al estricto marco legal de los bancos. Por su parte, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, esbozó un plan con medidas que no han gustado nada en Europa y que incluso han provocado un editorial en tono muy crítico en uno de los principales medios de referencia en temas de economía a nivel internacional, como es el The Wall Street Journal. Zapatero proponía establecer unas metas económicas obligatorias para los estados miembros, con penalizaciones para aquellos que no cumplan con unos determinados criterios de crecimiento y competitividad. Sin embargo, las soluciones propuestas por el presidente del Gobierno distan mucho de ser lo que necesita la UE en estos momentos y parecen una secuela de la fracasada Agenda de Lisboa, según se pudo leer en el periódico estadounidense.