SITUACIÓN DE AEROPORTUARIA
El fallido atentado en Seattle reabre el debate sobre la seguridad en los aeropuertos
Por Paula Gracia
2 min
Economía13-01-2010
Seguridad y rapidez. Estas son las principales características, que definen el método de transporte aéreo, y que más han avanzado a lo largo de los años. Las medidas de seguridad, sobre todo desde los atentados del 11-S, se han acentuado y se aplican rigurosamente. La última disposición acerca de esta materia son la polémica instalación de escáneres de rayos x.
En España, la Policía Nacional, la Guardia Civil y la seguridad privada se encargan de custodiar a los pasajeros. Todos las personas que acceden a las zonas de embarque han de pasar un control de seguridad, atravesando un arco detector de metales y pasando su equipaje de mano y el resto de los objetos que lleven consigo por un equipo de inspección de rayos-X. Además, y en cumplimiento con la normativa de la Unión Europea, en los aeropuertos de Aena se aplican medidas que, sin afectar al servicio de calidad que prestan los aeropuertos, refuerzan sustancialmente la seguridad de los pasajeros y los vuelos. Entre estas medidas, de obligado cumplimiento por parte de todos los Estados miembros de la UE, destacan la inspección del 100% de los equipajes facturados y las inspecciones manuales aleatorias de pasajeros y equipajes de mano. El Reglamento (CE) 820/2008 de la Comisión Europea de 8 de agosto, por el que se establecen las medidas para la aplicación de las normas básicas comunes para la seguridad aérea, define los artículos prohibidos. Se tratan de objetos punzantes, líquidos a partir de 200 mililitros, sustancias tóxicas o inflamables. Polémica con los escáneres Después del frustrado atentado de Seattle EEUU ha querido aumentar la seguridad en los aeropuertos y ha decidido impulsar la instalación de escáneres en las puertas de embarques. Esta medida se está intentando trasladar a Europa que ya he tenido precedentes en algunas ciudades del viejo continente. Un ejemplo de ello es el aeropuerto de Manchester que ha comenzado a probar el funcionamiento del polémico scanner de Rayos X. El escáner de cuerpo entero permite visionar el cuerpo desnudo en blanco y negro de los viajeros. Las imágenes también distinguirán implantes en pechos y piercings. Los aparatos cuestan una media de 90.000 euros cada uno y según ella la utilización de rayos X no supone un problema para la salud. "Los viajeros podrán pasar hasta 5.000 veces al año por un escáner sin riesgo porque la radiación que emiten es mínima", aclara Sarah Barrett, directora de atención al viajero del aeropuerto de Manchester. En un año, el Departamento de Transportes del Reino Unido decidirá si instalarlos en todos los aeropuertos o dejar el proyecto de lado. Mientras que en EEUU, ya han sido instalados en varios aeropuertos, en Francia y Alemania han sido prohibidos.