COMIENZAN LAS REBAJAS
Los pequeños comercios parten con desventaja
Por Juan Antonio Marín
2 min
Economía07-01-2010
Vuelven las rebajas de enero. Los comercios experimentan un gran crecimiento de sus ventas a costa de ofrecer descuentos que, en ocasiones, superan el 50 por ciento. Las rebajas de este año se presentan muy necesarias, teniendo en cuenta que la facturación de las tiendas cayó un 7 por ciento en 2009 y que ya venía arrastrando una caída del 11 de 2008.
Es por eso que los comerciantes esperan esta época como agua de mayo -pese a estar en enero- para tratar de mejorar las ventas. Los consumidores también tienen depositadas sus mejores esperanzas, con el fin de conseguir esos artículos que el resto del año no se pueden permitir. Los pequeños comercios también ofrecen rebajas, pero no pueden competir con los grandes almacenes en igualdad de condiciones. Es por eso que cada pequeña tienda tiene que ingeniárselas no solo para atraer clientes, sino también para hacer que prefieran comprar en su establecimiento. De hecho, en algunos puntos del sur de España se pueden encontrar estos días sorteos de dinero, guarderías para niños o escaparates engalanados de las más variopintas maneras con tal de captar el mayor número posible de clientes. Uno de los principales problemas con los que tienen que competir es que los grandes almacenes ofrecen más género y más variedad. Sin embargo, los pequeños comercios ofrecen un trato más cercano y amable a la hora de elegir el producto, una de las razones de peso para que muchos compradores prefieran este tipo de relación con el cliente, al trato más frío y distante de algunos grandes almacenes que en ocasiones simplemente optan por el “sírvase usted mismo”. En el caso de la ropa, esta baza se convierte en uno de los principales puntos a favor de los pequeños establecimientos, que presentan a trabajadores dispuestos a aconsejar y a ayudar a elegir la mejor opción para el cliente. En cuanto a los precios, este año los pequeños comerciantes tienen que hacer un gran esfuerzo, teniendo en cuenta que la mayoría de españoles va a reducir su presupuesto para las rebajas de 2010 y gastarán entre 90 y 200 euros de media por persona, lo que supone un 10 por ciento menos de gastó que el año pasado. Los descuentos que tienen que ofrecer son mayores que en otras campañas, llegando incluso al 70 y 80 por ciento. Otra de las batallas que deben luchar las tiendas es la de los horarios, ya que los grandes almacenes no cierran durante el almuerzo y tienen un horario ininterrumpido de 10 a 22 horas. Esta situación obliga a los pequeños comerciantes a hacer horas extras para tratar de competir con ellos. Así pues, como cada año por estas fechas, se volverá a vivir esa pequeña gran lucha entre los que prefieren ayudar y promocionar al pequeño comerciante y los que optan por la comodidad de los grandes almacenes. La batalla está servida y la decisión final, como siempre, la tiene en sus manos el cliente.