ITALIA
Berlusconi sale del hospital "con más fuerza y determinación"
Por Miguel Martorell
2 min
Internacional17-12-2009
"Seguiremos yendo hacia adelante con más fuerza y más determinación que antes". Estas han sido las primeras palabras del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, al abandonar el hospital tras la agresión del pasado domingo. A su juicio, el ataque que le ha obligado a estar cuatro días ingresado servirá para sosegar la crispación dialéctica que vive la política italiana.
Berlusconi ha abandonado en la mañana de este jueves el hospital San Raffaele de Milán, donde ha pasado cuatro días ingresado con fuertes dolores de cabeza desde que el domingo sufriera la agresión. Según los medios italianos, el primer ministro italiano deberá guardar otras dos semanas de reposo, lo que ha obligado a 'Il Cavaliere' a cancelar todos los actos previstos, incluida su presencia en la cumbre de Copenhague. Algunos diarios informan de que el 'premier' ingresará en la clínica suiza Ars Medica, especializada en cirugía ortopédica para reparar las secuelas de la agresión: dos dientes rotos y un corte en labio y encia y una fractura nasal. En su primer comunicado tras ser ingresado el domingo, Berlusconi ha asegurado que de esta semana recordará "dos cosas": "El odio de unos pocos y el amor de tantos, tantísimos italianos". "A unos y otros prometo lo mismo: seguiremos yendo hacia adelante con más fuerza y más determinación que antes por el camino de la libertad", ha sentenciado el primer ministro, que se recuperará en su mansión del Norte de Italia, donde pasará la Navidad. "Si de lo que ha sucedido se derivará una mayor conciencia de la necesidad de un lenguaje más sosegado y honesto en la política italiana, entonces este dolor no habrá sido inútil", ha añadido. Berlusconi hace así referencia al clima político que vive Italia en los últimos meses, agitado por los sucesivos escándalos en los que se ha visto inmerso el 'premier': corrupción, prostitución, trato con la mafia... Mientras, en Facebook, sus responsables ya se han encargado de cerrar el 'club de fans' que se había creado en torno a Massimo Tartaglia, el agresor, y que había sumado más de 100.000 seguidores en 48 horas. Tartaglia, un desequilibrado mental, le arrojó una réplica de la catedral de Milán en la cara después de un tenso mitin de Berlusconi en Milán en el que un grupo de jóvenes le abucheó en reiteradas ocasiones. Tartaglia se encuentra en prisión pese a la petición de los abogados de que se le trasladara a un hospital psiquiátrico y los lamentos de su padre, que teme que su hijo se suicide en la cárcel.