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EN HONDURAS

La salida de Zelaya a México es cancelada

Por Victoria Sofía WilchesTiempo de lectura3 min
Internacional10-12-2009

Caída la noche del miércoles, en los países de Latinoamérica comenzó a circular la noticia de un supuesto abandono del refugio en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa por parte del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya. El motivo aparente era su traslado a México, país donde recibiría asilo político. Sin embargo, el operativo de traslado se detuvo, pues Zelaya, afirmó que quería salir del país con la cabeza en alto, con su dignidad intacta y ser recibido en México como un “huésped ilustre”, como el presidente del pueblo hondureño.

En esta línea, el todavía presidente de facto, Roberto Micheletti, aseguró que estaba dispuesto a permitir la salida de Zelaya a México, pero no en los términos de presidente en el que éste pretendía. Las versiones de la partida de Zelaya tomaron fuerza tras un anuncio de la Dirección de Aeronáutica Civil de Honduras que informó de que llegaría un avión mexicano en la noche del miércoles a recoger al depuesto mandatario. Sin embargo, este jueves el Gobierno de México ha mantenido las negociaciones con José Manuel Zelaya Rosales y otros actores hondureños para su posible salida de Tegucigalpa hacia el país azteca, según ha informado el Ministerio de Relaciones Exteriores mexicano. En el comunicado se aclara que las gestiones "se llevan a cabo con el apoyo de países amigos y de algunos actores políticos hondureños, con el propósito de obtener las garantías de seguridad necesarias, mediante un salvoconducto" para que Zelaya "pueda dejar la protección de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa". Según la Cancillería mexicana, el papel de este país es el de “contribuir a la distensión en Honduras, dando un paso positivo hacia la solución de la crisis sociopolítica en ese país, por la vía del diálogo y la negociación". Según el ministro de Gobernación hondureño, Óscar Raúl Matute: “la embajada de México nos presentó una petición de salvoconducto, pero lamentablemente esa petición no califica, no contiene una petición para un asilo, lamentablemente no pudimos otorgarla". Sin embargo, Zelaya se ha manifestado y ha expresado que no busca asilo político “en ningún país del mundo; lo que hemos planteado es que en caso de una eventual salida de Honduras, tendría que ser en calidad de presidente de los hondureños", agregó. "De ninguna forma es solicitud de asilo o solicitud para renunciar al cargo que yo represento", sentenció. Zelaya además añadió que “el régimen de facto sacó un documento de la manga como condición para mi salida hacia México, una condición denigrante, indigna, que me estaba sometiendo a presentar renuncia sobre mi investidura de presidente". El polémico anuncio del viaje se ha producido un día después de que los presidentes de Costa rica, Óscar Arias, y de Panamá, Ricardo Martinelli, advirtieran al mandatario electo hace unas semanas en Honduras, Porfirio Lobo, sobre la necesidad de lograr la renuncia del gobernante de facto, Roberto Micheletti, para consolidar su reconocimiento internacional. Hasta el momento los únicos países latinoamericanos que han reconocido las cuestionadas elecciones celebradas el 29 de noviembre han sido Costa Rica, Panamá, Colombia y Perú. Se esperaba que estas elecciones dieran fin a una crisis sociopolítica de más de 20 años, pero hasta el momento, la situación no ha mejorado, y la ilegitimidad del Gobierno de Lobo no permite un restablecimiento del orden constitucional en Honduras, y parece agravar la situación. Zelaya permanece refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el pasado 21 de septiembre tras firmar un acuerdo con el Gobierno de Honduras, después de ser tomado por la fuerza militar del país en un golpe en la noche del 28 de junio.