ANIVERSARIO CONSTITUCIÓN
La Constitución española se queda huérfana por segunda vez
Por Javier M. Fandiño
2 min
España05-12-2009
El 7 de octubre de 2003, los “padres” de la Constitución se reunían de nuevo en el Parador Nacional de Gredos con motivo del 25 aniversario de la Constitución. En el mismo lugar donde se redactaron las primeras líneas de la Carta Magna se despidieron por última vez de los siete “padres”. A tan sólo dos días del 31º aniversario de la aprobación del texto constitucional, Jordi Solé Tura abandona el país al que dio forma. Sin él, España no sería como la conocemos ahora. Además, hace dos años, dejó también huérfana la Carta, otro de sus fundadores Gabriel Cisneros.
La muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975 y la proclamación de Juan Carlos I como Rey de España dos días más tarde anticipaban un viraje hacia la constitucionalidad española que tantos demandaban. La Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas del Congreso de los Diputados era consciente de ello y se encargó del nombramiento de una Ponencia formada por siete miembros para la elaboración del texto constitucional. Sin duda alguna, la pluralidad ideológica fue la que dio a luz a la Constitución. Una tolerancia desconocida 40 años con el estallido de la Guerra Civil, se reunía en el Parador Nacional de Gredos trabajando a marchas forzadas. En una misma mesa se reunían ideologías opuestas, enemigas acérrimas años antes, desde Manuel Fraga, miembro de Alianza Popular (AP) y ex ministro de Información y Turismo de la etapa franquista, hasta Jordi Solé Tura, diputado del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), grupo político federado al Partido Comunista de España (PCE). El resto de la Ponencia la completaban Gregorio Peces-Barba, político del PSOE, Miquel Roca y Junyent, diputado por parte de la Minoría Catalana, y Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y José Pedro Pérez Llorca, los tres miembros de Unión Centro Democrático, pero no por ello con la misma idea sobre la Carta Constitucional. El resultado sigue siendo palpable en la actualidad pese a la existencia de voces que piden su reforma. Los “padres” de la Constitución fueron capaces de plasmar el anhelo de paz de los españoles basándose en los derechos fundamentales de la persona, inherentes e inviolables, ligados al reconocimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Del mismo modo, la Carta reconoce la igualdad de todos los españoles a la ley, garantiza el derecho a la libertad y a la seguridad de todos los hombres, recupera la soberanía popular, restaura la monarquía borbónica y reconoce el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que componen España. La Constitución celebra este domingo su más triste aniversario desde que entró en vigencia en 1978. El fallecimiento de Jordi Solé Tura deja “huérfana” por segunda vez a la Carta Magna. La muerte de Gabriel Cisneros hace dos años tras una larga enfermedad supuso la primera pérdida de los siete “padres” de la Constitución. El mismo lugar que les vio escribir los primeros párrafos constitucionales fue el último que les vio prácticamente a todos juntos. En octubre del 2003, con motivo de la celebración del 25 aniversario de la Constitución, se reunieron para leer y firmar la denominada Declaración de Gredos, en la que se recordaban las bases de la Carta Magna. Justamente, Jordi Solé no pudo asistir a la conmemoración por problemas de salud, adhiriéndose a ella desde su casa.