TOROS
La cultura entretiene a los aficionados españoles en otoño
Por Almudena Hernández
2 min
Espectáculos31-10-2009
Si las letras que escribió Sánchez Mejías cayesen en las manos de José Antonio Morante de la Puebla, bien le podrían ayudar a sobrellevar su retiro forzoso. Tenía previsto torear en América, continente que ahora está en pleno apogeo taurino, pero no puede ser por decisión médica. Precisamente a América mira el aficionado español entre el anhelo por enterarse qué ocurre allí y la sana envidia de disfrutar de los toros en vivo.
La salud le ha vuelto a pegar una corná a José Antonio. El sevillano ha tenido que irse a casa para recuperarse de una osteopatía en el pubis. Esta lesión puede ser consecuencia de una cornada que el torero sufrió en una actuación en el ruedo gaditano de El Puerto de Santa María. El reposo se prolongará durante mes y medio, lo que le impedirá hacer varios de los paseíllos que tenía contratados para su campaña americana. Precisamente al otro lado del Atlántico es donde en estas fechas está en plena ebullición la actualidad taurina. Hace apenas unos días se han dado a conocer los carteles de la próxima Feria de Bogotá (Colombia), que presume de ser la mejor de 2010. En ella, destacan las corridas que tendrán lugar los domingos 14 y 21 de febrero. En el primero de ellos, con toros de Alhama, actuarán Enrique Ponce y Julián López El Juli, que harán de padrino y testigo, respectivamente, en la alternativa de Moreno Muñoz. Una semana después también habrá presencia española en el coso colombiano. Con toros del maestro César Rincón (Las Ventas del Espíritu Santo) harán el paseíllo Pepe Manrique, José Tomás y José María Manzanares. Pero como ocurre en todas las familias, en Bogotá se echa en falta una gran ausencia, la del torero nacional Luis Bolívar, que finalmente no ha llegado a un acuerdo con la empresa para actuar ante sus paisanos. En España el aficionado se tiene que conformar con seguir la planificación de la próxima temporada y acudir a las tertulias y encuentros que durante estos meses se celebran u ojear un buen libro. Entre los más recientes está La amargura del triunfo, una obra escrita por Ignacio Sánchez Mejías que ha descubierto y rescatado del olvido Andrés Amorós. El matador Sánchez Mejías pasó a la historia literaria por protagonizar el poema que le dedicó su amigo Federico García Lorca, el famosísimo "A las cinco de la tarde".