FÓRMULA 1
Briatore 'paga los platos rotos' ante la FIA
Por Roberto J. Madrigal
4 min
Deportes21-09-2009
El Consejo Mundial de la Federación Internacional de Automoviilsmo (FIA), como se temía, hizo justicia a medias por el caso Renault, en relación con el accidente -supuestamente provocado- de Nelsinho Piquet en el Gran Premio de Singapur de 2008. El piloto, pese a su participación en los hechos, obtuvo la inmunidad por parte de la FIA pese a que se lo considera responsable del fraude deportivo, no en vano acató las órdenes de equipo y fue su ejecutor en la pista, en una zona del circuito -la curva 17- donde, sin grúas próximas, no había posibilidad de retirar el coche sin que la carrera fuese detenida por el safety car.
El Consejo Mundial afirma que los hechos tienen una gravedad sin precedentes, ya que según indicó en su comunicado, “Renault no sólo comprometió la integridad del deporte, sino que puso en peligro la vida de los espectadores, de los jueces, de otros competidores y del propio Nelson Piquet Jr.. Esa gravedad le hace merecer una descalificación permanente del campeonato. Sin embargo, teniendo en cuenta los atenuantes y los pasos dados por Renault para identificar los errores dentro del equipo, el Consejo Mundial ha decidido dejar en suspenso la descalificación hasta el final de la temporada 2011”. El equipo, que ya había renunciado a apelar el veredicto, reiteró sus disculpas por medio del presidente de la sección de Fórmula 1 de la marca, Bernard Rey: “presentamos nuestras disculpas a la comunidad de la Fórmula 1 por un comportamiento que consideramos inaceptable. Sinceramente esperamos poder dejar atrás cuanto antes esta situación para poder concentrarnos en el futuro de manera constructiva”. No en vano, Renault ya estuvo salpicado por uno de sus ingenieros en el escándalo de espionaje de McLaren a Ferrari, en 2008, aunque al igual que entonces se libró de una sanción que hubiera sido de gran severidad. Le ha beneficiado, sin duda, la integración de la marca en el deporte, tanto como proveedora de motores a otras escuderías -esta temporada, Red Bull- como porque aporta la base técnica de la competición de GP2 y de otras categorías menores, como las World Series, entre otras. En caso de recibir una sanción grave la marca se habría retirado inmediatamente de la Fórmula 1, una competición que, con las renuncias de Honda y BMW en los dos últimos años, queda debiiltada en su repercusión a pesar de la incorporación de nuevos equipos a partir de 2010, entre ellos un nombre histórico -pese a que su propiedad es del Gobierno malayo- como Lotus. Briatore, Symonds y Piquet Sin embargo, la sentencia -instigada por el británico Max Mosley- ha sido durísima tan sólo con Flavio Briatore, que no se presentó a la vista y al que se le impide participar a perpetuidad de cualquier evento relacionado con la FIA, incluida la representación de pilotos, ya que el organismo “no renovará la superlicencia a cualquier piloto que esté asociado (por medio de un contrato de representación o de otra manera) con el señor Briatore u otro individuo asociado al señor Briatore”, según reza el comunicado. De este modo, pilotos como el austarliano Mark Webber, el finlandés Heikki Kovalainen y el propio Fernando Alonso deberán buscar otras alternativas. Symonds, que ideó lo ocurrido en Singapur, no podrá volver a pisar el paddock en un período de cinco años. La FIA ha tenido en cuenta que el ingeniero había admitido su relación con el plan y había pedido disculpas por ello públicamente, a pesar de que las pruebas aportadas al respecto -las conversaciones de radio entre el equipo y Piquet en el momento de la carrera, así como los datos de telemetría del coche del brasileño- eran, cuando menos, muy confusas al respecto. Aun así, en la práctica supone la jubilación del ingeniero, que con 56 años, llevaba casi treinta vinculado a la escudería, primero como equipo Toleman y luego como Benetton. Mientras, Piquet aún cargó contra Briatore, al que sigue recriminando su despido de la escudería Renault. No obstante, una cláusula de su contrato le permitía al italiano la posibilidad de hacerlo si no sumaba el 40 por ciento de los puntos de Fernando Alonso en el mismo período de tiempo, como sucedió: el español acumulaba 13 puntos en el campeonato hasta el Gran Premio de Hungría, por ninguno del brasileño. Aunque el piloto se ha disculpado. “Sólo espero que un equipo se dé cuenta de lo ahogado que estaba en Renault y me dé una oportunidad para mostrar lo que prometía mi carrera en Fórmula 3 y en la GP2”, afirma. Empero, los acontecimientos lo dejan en mal lugar. Su carrera en la Fórmula 1 tiene difíciles perspectivas de futuro en el gran circo, toda vez que el incidente lo ha dejado en mal lugar, no sólo con la imagen de un piloto mal aconsejado, con escasa personalidad y debilidad sicológica, sino también maquiavélico -al aceptar las órdenes del equipo- y desleal, un perfil complicado para cualquier director en caso de desavenencias.