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AFGANISTÁN

Los españoles defienden unos valores para evitar tiempos peores

Por Juan Heralta Rodríguez Tiempo de lectura2 min
Internacional06-09-2009

Cientos de militares españoles se encuentran en Afganistán con los únicos objetivos, según el Gobierno, de lograr un país seguro, estable, democrático, sin terrorismo y en estrecha colaboración con el resto de países. Para ello, llevan a cabo una estrategia de reconstrucción civil, capacitación institucional y desarrollo, con la única finalidad de poder mejorar las condiciones de vida de los afganos. No obstante, cada día que pasa la misión de los soldados es más complicada porque aumenta la violencia talibán.

Muchos piensan que “cualquier tiempo pasado siempre fue mejor”, pero, para Afganistán, no es así. En cualquier tiempo pasado en Afganistán la palabra y la democracia no existían, se imponía la ley del más fuerte. Era habitual recurrir al uso de la violencia para resolver las diferencias entre los diferentes grupos que dominaban el gobierno y el parlamento. Pero de un tiempo a esta parte, la comunidad internacional se cansó de estos enfrentamientos y puso tierra de por medio para evitarlos. Gracias a esta actuación, Afganistán ha conseguido el retorno de 4,8 millones de refugiados, que el 83 por ciento de la población tenga acceso a los servicios médicos y que más de 400.00 mujeres inicien sus estudios en las escuelas. Entre esos países que han cooperado a que cambie paulatinamente la cara de Afganistán, se encuentra España. La actuación de España allí responde, según el Gobierno, a una estrategia de reconstrucción civil, capacitación institucional y desarrollo, con la única finalidad de poder mejorar las condiciones de vida de los afganos. Para ello España responde a unas líneas básicas de actuación como son coordinar las actuaciones civiles y militares de los diferentes países internacionales. Además de apoyar al Gobierno para que asuma el liderazgo y la responsabilidad de seguridad que le corresponden; así como apoyar las tareas de reforma y fortalecimiento institucional del estado afgano. Así los últimos españoles atacados pertenecían al grupo Táctico de Apoyo a las Elecciones, que llegó en julio para garantizar la seguridad. Pero España no se encuentra únicamente allí para cumplir un compromiso como miembro de la OTAN, sino que se encuentra allí para asumir un difícil reto, luchar por la defensa de los valores humanos, que muchas veces parecen perdidos tanto en Oriente como Occidente. Es por eso, que se quieren evitar tiempos pasados, y es por eso por lo que han dejado su vida casi cien soldados españoles, incluida la primera mujer fallecida en operaciones en la historia de las fuerzas armadas españolas, la soldado Idoia Rodríguez. Este hecho confirma que la misión en Afganistán es tan complicada como lo fue hace unos años la misión de los españoles en la guerra de Iraq. El despliegue militar y de cooperación español en Afganistán, se desarrolla sobre todo en Kabul a través de la acción política de la embajada y en las provincias de Herat y de Badghis. La ayuda española se inició en 2001 con el envió de una pequeña fuerza terrestre a Kabul, compuesta por equipos de desminado, un hospital de campaña, unidades de ingenieros para ayuda a la reconstrucción de infraestructuras y una unidad de helicópteros.