HONDURAS
Fracasa el acuerdo de San José para poner fin al conflicto hondureño
Por LaSemana.es
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Internacional26-07-2009
Los puntos que el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, presentó el pasado miércoles, bajo el título de Acuerdo de San José, fueron rechazados categóricamente por la delegación que representó al presidente constitucional hondureño Manuel Zelaya, en la mediación establecida por el Departamento de Estado estadounidense para dar "solución" a la crisis provocada por el golpe de Estado del 28 de junio.
Rixi Moncada, tras declarar que la delegación que representa al presidente constitucional Manuel Zelaya se había sometido más que había aceptado el plan de siete puntos propuesto por el mediador Óscar Arias -con el objetivo de dar cumplimiento a la resolución de la OEA que exige la restitución del presidente legítimo-, consideraba que había fracasado la propuesta presentada en ese momento como Acuerdo de San José. Lo consideró "fracasado desde el mismo sábado" porque "desgraciadamente no tuvo eco ni fue aceptado por los representantes del régimen de facto", enfatizó, dado que haría efectivo el cumplimiento de la resolución dictada por la OEA de restituir o restablecer al presidente Zelaya "en forma inmediata, en forma segura y sin condiciones", proceso apoyado por la ONU y otras instancias de la Comunidad Internacional. La declaración leída por Moncada aclaraba que dieron por concluido y agotado el diálogo de la mediación, porque después del vencimiento de plazos y sus prórrogas planteado por Arias, los golpistas de Micheletti de forma intransigente rechazaron siempre esa propuesta, la calificaron de "inaceptable", e incluso la consideraron "intervención" del mediador en los asuntos internos de Honduras. Tras explicar estas razones, el documento —que representa los requerimientos del pueblo hondureño, que durante 25 días consecutivos ha estado manifestándose contra la asonada del 28 de junio—, condena una vez más al régimen militar golpista que ha tomado el poder en Honduras y que mantiene la represión y la persecución contra el pueblo hondureño y su Frente Nacional contra el Golpe. Además, solicita formalmente a Arias que convoque con urgencia a los presidentes centroamericanos en su organismo de concertación, el SICA, y que éste a su vez convoque al Consejo permanente de la OEA y al Consejo de Seguridad de la ONU para que estos organismos internacionales adopten las medidas necesarias para someter al régimen golpista a sus resoluciones, tal y como plantean el Derecho interno e internacional. La nueva propuesta de Arias, calificada por algunos analistas como ampliación de la "trampa" y burla al pueblo hondureño, traía nueve puntos que pretendían apretar aún más a Zelaya bajo el argumento de "lograr la reconciliación y fortalecer la democracia", auspiciando un llamado gobierno de unidad y reconciliación nacional, en el que estarían representados todos los participantes en el Golpe. Además, daba amnistía a los delitos cometidos por los golpistas e incluía, implícitamente, en esa misma categoría de infractor al presidente Zelaya, y alababa a las Fuerzas Armadas y a la Policía hondureñas afirmando que eran "profesionales, apolíticas y no deliberantes". Sólo en el punto seis se recordaba que debía ser restituido el Ejecutivo, es decir a Zelaya como presidente, y Arias completaba la triquiñuela pidiéndole a la Comunidad Internacional la revocación de las medidas adoptadas que, decía, impiden la cooperación con Honduras. Al final de la conferencia de prensa, el mediador y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, de espaldas a los representantes del presidente hondureño, saludaba solamente a Mauricio Villegas y a la delegación de Micheletti, que había insistido en rechazar el retorno de Zelaya y lo justificaba con que la propuesta de acuerdo involucraba a otros poderes del Estado a los que le sería presentada. Las delegaciones del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y del usurpador Roberto Micheletti, se habían trasladado previamente a San José, poco antes de que venciera el plazo de 72 horas que impuso el mandatario costarricense, Óscar Arias, convocadas por éste para buscar una salida a la crisis provocada por el golpe de Estado del pasado 28 de junio.