HONDURAS
El depuesto Manuel Zelaya cruza la frontera hondureña durante dos horas

Por LaSemana.es
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Internacional26-07-2009
El presidente hondureño, Manuel Zelaya, en un exilio forzado tras el golpe de Estado que ha alzado al poder a Roberto Micheletti, cruzó la pasada semana la frontera entre Nicaragua y Honduras. El pasado viernes, Zelaya desafió durante dos horas a las nuevas autoridades de su país, que habían advertido de que, de pisar territorio hondureño, sería capturado.
Zelaya cruzó la línea divisoria rodeado de decenas de seguidores, que coreaban "Urge Mel", una de las consignas de su campaña como candidato a la Presidencia de Honduras en 2005. El lugar elegido para cruzar la frontera fue el puesto de Las Manos, cerca de la localidad nicaragüense de Ocotal, donde Zelaya permanece acampado rodeado de cientos de sus partidarios. A escasos kilómetros, Xiomara Castro, su esposa, también decidió acampar junto a sus hijos a la espera de que los militares hondureños permitan su paso a Nicaragua para reencontrase con su marido. Algo que, al cierre de la edición de este periódico, no ha sucedido. Por su parte, las autoridades hondureñas han efectuado un fuerte despliegue para evitar el paso de seguidores zelayistas al otro lado de la frontera para acampar junto a su presidente. Y es que los militares intentan evitar culquier tipo de presión que les lleve a tener que aceptar el retorno de Zelaya. El nuevo ministro de Defensa, Adolfo Sevilla, ya advirtió hace poco de que lo mejor para Honduras era que Zelaya "no entre al país ahora", sino después de las elecciones generales, previstas para próximo el 29 de noviembre. De hecho, al conocer que Zelaya se encontraba en la frontera con Nicaragua, Roberto Micheletti dictó una orden de captura en su contra y anunció un toque de queda en las regiones colindantes a partir de las 24 horas. El derrocado mandatario, en rueda de prensa improvisada ofrecida en un cruce de carreteras de Las Manos, volvió a pedir a sus seguidores que no se rindan ante la represión y a los soldados los llamó a que usen sus fusiles para defender al pueblo y no contra el pueblo. "Atiendan mis instrucciones, porque sigo siendo el comandante en jefe del Ejército", insistió Zelaya.