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TELEVISIÓN

La decadencia de Telecinco acelera el fin de los programas de corazón

Por Juan Heralta RodríguezTiempo de lectura3 min
Comunicación18-05-2009

Hasta hace poco Telecinco era la cadena envidiada por todos. Tenía éxito y casi todo lo que estrenaba, salvo raras excepciones, le proporcionaba popularidad y publicidad. Pero los días de gloria parecen haber acabado para la cadena del consejero delegado, Paolo Vasile, que ahora no para de cosechar fracaso tras fracaso. El pasado mes de abril obtuvo su mínimo histórico de audiencia y recaudó un 64,1 por ciento menos de ingresos que el año pasado. ¿Habrá tocado fondo?

Hace unos meses Telecinco era una cadena líder, sólida, a la cual nadie podía quitar del primer puesto. Todos los intentos de las demás cadenas por desestabilizarla y robarla un piquito de audiencia caían en saco roto. Era, en esos momentos, un líder intratable. Pero todo lo que sube, baja. De un tiempo a esta parte Telecinco ha dejado el primer puesto, para ni siquiera ser la segunda. Esta cadena tiene que deambular entre el segundo y el quinto puesto debido a que el resto de canales, incluidos temáticos y autonómicos, le han comido su terreno. Tanto es así, que el pasado mes de abril cosechó su mínimo histórico de audiencia. Y esto no sólo le ha afecta al share sino que repercute en la economía de la cadena de Fuencarral Los malos datos registrados hasta la fecha han hecho que los anunciantes busquen otro lugar donde poder lucir mejor sus productos. Está decisión ha conllevado que Telecinco coseche un beneficio neto de 29,26 millones de euros, el 64,1 por ciento menos con respecto al año pasado lo que supone un 37,3 por ciento menos en los ingresos netos publicitarios. La prensa rosa deja de interesarle al ciudadano La programación de Telecinco ya no es rentable. Parece que los ciudadanos dejan de interesarse por los programas de corazón. Desde la retirada de Aquí hay Tomate, las entrevistas al portero automático de los famosos han dejado de interesar a la gente y casi han desaparecido de la actualidad personajes como Mayte Zaldívar, Laly Bazán, Tony Genil y Yola Berrocal que eran habituales de la pequeña pantalla. La mentalidad ha cambiado, ya que las secuelas del Tomate (Las Gafas de Angelino, Pq no te callas y Esta Pasando) han pasado con más pena que gloria por la parrilla de Telecinco y han sido canceladas a las pocas semanas de su estreno. Tan sólo Sálvame ha conseguido maquillar un poco los malos registros de la tarde. Esto también se ha visto refrendado en las entrevistas a famosos como Isabel Pantoja y Jesús Gil, que hace unos años suponían un gran pico de audiencia, pero hoy ya no. Entrevistas multimillonarias como las que se les han hecho a Julián Muñoz, Luís Roldan, Farruquito y Violeta Santander no sólo no han conseguido ser lo más visto del día, sino que tampoco han sido lo más seguido en su franja horaria. Muchos consideran que el producto ya está demasiado explotado y que la cadena de Vasile no hace nada para cambiarlo. Claro ejemplo de esto son la gran cantidad de realities emitidos, en los cuales lo único que se busca es el conflicto entre los participantes. Esto da lugar a que ediciones como Gran Hermano o Operación Triunfo cada año disminuyan el número de audiencia. Ésta última, cosechó el día de su estreno el peor resultado de las galas de presentación de los últimos OT. Por tanto cada vez son menos los triunfitos o grandes hermanos que se quedan de colaboradores o presentadores en los programas.De esta manera, parece la telebasura esta de capa caída, ya que cada vez son menos los programas del corazón que inundan las parrillas de los canales. Es cuestión de modas y ahora triunfa la ficción y el entretenimiento. La televisión está experimentando cambios que sólo el tiempo sabrá si son definitivos.