RELIGIÓN
El uso del preservativo marca el primer viaje a África de Benedicto XVI
Por Luis A. López
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Sociedad17-03-2009
El Papa Benedicto XVI emprendió el 17 de marzo su undécimo viaje apostólico internacional. Durante una semana ha acudido por primera vez a tierras africanas, más concretamente a Camerún y Angola.
En su primer destino, el Santo Padre mantuvo unas reuniones con los obispos africanos a fin de entregar el Instrumentum laboris de la II Asamblea especial para África del Sínodo de los obispos. En su primer discurso, Benedicto XVI afirmó con rotundidad que "frente al dolor o la violencia, la pobreza o el hambre, la corrupción o el abuso de poder, un cristiano no puede jamás permanecer en silencio". Así mismo, se citó con los representantes de la comunidad musulmana y tuvo una especial atención con los enfermos en Yaundé, capital camerunesa, donde poco después presidió la celebración de la Eucaristía. África es el continente del mundo donde más aumenta el número de fieles, hasta el punto de que alrededor de un 44 por ciento de la población cristiana es católica, cifras que van en aumento. E incluso sería conveniente recordar que en el último cónclave se barajó la posibilidad de que el cardenal de origen nigeriano Francis Arinze ocupara la silla de Pedro. Uno de los más convencidos en sostener estas ideas fue W.D. Gregory, arzobispo de Atlanta, quien en 2001 se convirtió en el primer presidente negro de la Conferencia Episcopal Norteamericana y que en declaraciones publicadas por el diario italiano La Stampa afirmó que si Obama llegaba a la Casa Blanca lo mismo podría ocurrir con un cardenal africano en el Vaticano. Preservativo Aunque, sin duda, uno de los asuntos que ha levantado mayor revuelo en esta visita papal a África surgió a raíz de unas declaraciones del Sumo Pontífice sobre la cuestión del Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida, esto es, el sida. El Vicario de Cristo respondió a algunas de las preguntas de los periodistas en las que afirmó que "la epidemia que golpea tan duramente el continente negro no se puede superar con la distribución de preservativos", y añadió que es necesaria "una humanización de la sexualidad, una renovación espiritual y un comportamiento humano moral y correcto". Estas le valieron las críticas desde múltiples sectores, que no dudaron en señalar al Papa de poco tolerante o acusarle de no entender la situación de esta enfermedad en el país africano. El contagio del sida, principalmente y en un porcentaje muy elevado, se transmite por contacto sexual, algo que en África está a la orden del día. Diariamente mueren en África afectadas por el VIH en torno a 6.000 personas, más que en cualquier guerra, hambruna o inundación. Sólo este continente alberga un total de 24,5 millones de seropositivos, mientras que en el resto del mundo existen 9,8 millones. El problema de la desigualdad vuelve a aparecer ante nuestros ojos y nos plantea lo siguiente: si todos pusiéramos un poco de nuestra parte quizás podría evitarse que millones de niños, hombres y mujeres, personas todos ellos, murieran cada día ante la mirada impasible de una sociedad que se ha acostumbrado a ver a la gente sufrir y, en el peor de los casos, morir.