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RUGBY

Irlanda revive la gloria en el Seis Naciones 61 años después

Por Alejandro G. NietoTiempo de lectura3 min
Deportes22-03-2009

Brian O’Driscoll, Ronan O’Gara, Paul O’Conell, Peter Stringer,… La mejor generación que ha florecido en el rugby irlandés en décadas superaba ya la treintena y estaba a punto de marchitarse con la amargura de haberse quedado siempre al borde de conquistar el Seis Naciones. Pero en la edición de 2009 el deporte del oval hizo justicia. 61 años después, el XV del trébol volvió a ganar el Grand Slam, y los nietos de quienes triunfaron entonces, en 1948, ya pueden descansar tranquilos.

Desde la primera jornada todo parecía indicar que podía ser el año de Irlanda. En las últimas cinco ediciones el XV del trébol había quedado subcampeón, dos de ellas pese a empatar a victorias con el vencedor, Francia. Y, esta vez, con franceses e ingleses en plena reconstrucción y Gales como inesperado favorito, Irlanda supo pulir su juego para erigirse en el gran dominador del torneo. Bastaba con imponerse a Francia en su primera cita, en casa, para encarrilar el que podía ser el primer triunfo irlandés en el Seis Naciones desde 1985. Y el equipo de Declan Kidney respondió a la perfección, de la mano de Ronan O´Gara, para acabar con las esperanzas galas y poner el rumbo correcto hacia el título. Después tocaba el trámite contra la débil Italia, que por quinta vez en las diez ediciones que ha disputado se quedó sin sumar un solo punto y se llevó la Cuchara de Madera. Con dos triunfos en el saco, una Inglaterra tocada viajó a Dublín con la vitola de cenicienta y estuvo a punto de sorprender a los Irish. Fue un partido rocoso, en el que los locales supieron tirar de empuje y sufrimiento para prolongar su racha de triunfos, aunque por sólo un punto de diferencia. Sólo quedaba, pues, visitar Escocia, donde la victoria fue clara para Irlanda y jugárselo todo ante Gales, único equipo que podía arrebatarle el título –sumaba tres victorias y una derrota-, en Cardiff. Con emoción y tensión hasta el último segundo, un drop de O’Gara dio la victoria a los del trébol, que conquistaban así el Seis Naciones, la Triple Corona y el Grand Slam, algo que no lograban desde 1948. El triunfo de Irlanda fue la victoria de la ambición, del éxito tantas veces arañado y tan vorazmente deseado por una de las mejores generaciones del deporte del oval en este país. Irlanda ganó los cinco partidos al estilo implantado por Declan Kidney para recuperar la gloria: empujando y corriendo con una valentía desorbitada, moviendo el cuero con inteligencia y poniendo todo su corazón y su entrega en cada acción del juego. El tan ansiado título llegó al fin, tras numerosas decepciones, y la camada de grandes jugadores que ha capitaneado durante años Brian O`Driscoll podrá retirarse tranquila. A los 32 años, O’Gara es ya el máximo anotador en la historia del Seis Naciones, hito que consumó con su última patada ante Gales. En ese mismo partido, John Hayes, de 36, se convirtió en el jugador que más veces ha vestido con la verde de Irlanda. Y O’Driscoll, 30 primaveras recién cumplidas, está a sólo cuatro ensayos de coronarse como el que en más ocasiones ha posado el oval tras la línea enemiga en toda la historia del torneo. Paul O’Conell y Peter Stringer, que también superan la treintena, completan la amplia lista de veteranos que lograron, en 2009, su añorado objetivo: conquistar el Seis Naciones. Lo hicieron, por primera vez en 61 años, sin haber cedido una sola derrota, par lograr el que es el segundo Grand Slam en la historia de Irlanda y el undécimo triunfo absoluto en el torneo. Su nombre está escrito ya, con letras de oro, en la historia del rugby irlandés. En una semana en la que el éxito deportivo se ha juntado con la celebración del día de San Patricio, patrón de la isla, Irlanda sigue todavía de festejos.