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ABORTO

La Iglesia denuncia que los linces están más protegidos que los niños

Por Javier M. FandiñoTiempo de lectura2 min
Sociedad17-03-2009

La Confederación Episcopal Española (CEE) ha puesto en marcha una nueva campaña para defender la vida humana desde sus primeros momentos. La acción comprende 37 ciudades españolas, la colocación de 1.300 vallas publicitarias y la distribución de ocho millones de folletos.

La Conferencia Episcopal Española (CEE) presentó el 16 de marzo la Jornada en Defensa de la Vida, que se celebra el día 25 del mismo mes. El Secretario General y Portavoz de la CEE, Monseñor Juan Antonio Martínez Camino, mostró en una rueda de prensa la campaña comunicativa de este año, basada en la protesta ante la reforma de la ley del aborto impulsada por Bibiana Aído, ministra de Igualdad. La campaña tiene como protagonistas a un niño y un lince. Bajo el lema "¿Y yo?...¡Protege mi vida!", la CEE muestra lo "paradójico" que resulta que cada vez haya más sensibilidad para proteger los embriones animales, al contrario que pasa con los humanos. La acción se desarrolla durante la segunda quincena de marzo en 37 ciudades españolas y supone un gran despliegue de medios: se han hecho 30.000 carteles para colocar en parroquias, 1.300 vallas publicitarias y se distribuyen ocho millones de folletos. Diversos grupos "provida" se han sumado a la protesta en contra del proyecto de reforma de ley y han convocado una manifestación el día 29 para "reivindicar la vida y proclamar un no rotundo al aborto". Asociaciones como Derecho a Vivir (DAV), Médicos por la Vida, el Grupo Provida de Madrid, el Foro Liberal o la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) aseguran que acudirán en señal de protesta a La Marcha por la vida, nombre con el que se ha bautizado a esta manifestación. Al margen del debate ético y religioso, un informe realizado por la British Medical Association demuestra que a las 22 semanas el feto comienza a registrar actividad cerebral y que a partir de las 23 semanas puede llegar a sobrevivir un prematuro, aunque el tiempo común de gestación son entre 37 y 40 semanas. Algunos casos que demuestran la veracidad de estos estudios son el de la estadounidense Amilia Taylor y el mexicano Shiryu Juárez. Amilia Taylor nació el 24 de octubre de 2006 en Miami, pasando solamente 22 semanas en el útero materno. La niña midió 24 centímetros y pesó 284 gramos. Tres años más tarde, el 29 de mayo de 2008, nacía Shiyu Juárez, el bebé varón más prematuro del mundo. El mexicano salió del vientre materno a las 23 semanas de gestación y pesó 440 gramos.